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Gingivitis durante el embarazo: cómo mantenerla a raya

Artículo original publicado en Bebés y más

Embarazo y gingivitisLa mitad de las mujeres embarazadas sufre gingivitis, una afección bucal que afecta a las encías. Esta patología no supone ningún riesgo para la salud si se trata a tiempo y se mantiene una buena higiene diaria, pero, ¿cómo detectarla?

La gingivitis provoca que las encías se inflamen y sangren con facilidad. Si no se trata adecuadamente puede evolucionar a una periodontitis. No siempre un pequeño sangrado significa que haya gingivitis, y con el embarazo es habitual que alguna vez sangren las encías con el cepillado.

Debido a las hormonas del embarazo, las encías, del mismo modo que las mucosas nasales, se inflaman y tienen a sangrar más fácilmente. También pueden ser más propensas a acumular bacterias y sarro. Por eso, si hay inflamación, enrojecimiento y cierto dolor en la zona, puede tratarse de gingivitis.

Para prevenir la gingivitis lo que hay que hacer es mantener una higiene bucodental adecuada. Utiliza una crema dental con flúor y cepíllate los dientes a diario, después de cada comida y especialmente antes de acostarte por la noche.

El cepillado ha de ser suave pero largo y minucioso, sin descuidar ninguna zona (lengua incluída). De este modo, eliminamos las bacterias que inciden sobre dientes y encías, mantenemos la boca limpia y prevenimos la gingivitis, caries, halitosis…

Tomar la cantidad adecuada de calcio (mantiene los huesos fuertes) y de vitamina C (refuerza las encías, reduciendo las posibilidades de que sangren) también contribuye a una buena salud bucal.

Si la gingivitis no se cura puede evolucionar a periodontitis, una infección más peligrosa. Hay estudios que señalan que esta forma grave de enfermedad de las encías aumenta el riesgo de que la embarazada tenga un parto prematuro o un bebé de bajo peso al nacer.

Por lo tanto, si notas que las encías están inflamadas, te duelen y sangran, o no se cura siguiendo estos consejos anteriores, consulta al odontólogo para que determine si se trata de gingivitis o de otra afección y te aconseje cómo tratarla. Es mejor no esperar a que sea evidente que hay algún problema bucal, ante la menor sospecha, acude al dentista.

Mi hijo no toma chuches

Al hilo del articulo en que advertíamos de los nocivos efectos de las golosinas, reproducimos un extracto de un excelente post de Evidientemente

Niños y azucar

“¡¡¡Pero si mi hijo no toma chuches…!!!” Esta es la eterna frase que escucho un día sí y otro también en boca de los padres de muchos niños que tienen caries. Y sí, es cierto, no toman chuches. No es como esos programas que nadie ve pero son éxito de audiencias. Mis pacientes, la mayoría de ellos, no toman chuches. Sus padres sufren una auténtica pesadilla evitando tentaciones que acechan por doquier, y dicen NO a cualquiera que pretende meterles a sus hijos por los ojos un caramelo, un chupachús, una gominola.

  • Pero qué desayunan: leche con cacao y cereales tipo Kellogs.
  • Qué se llevan al recreo: Actimel y un plátano.
  • Qué toman de postre: muchas veces flanes, arroz con leche, yogures de sabores.
  • Qué le echan a las comidas para darles el toque de gracia: ketchup.
  • Qué bebidas se ponen de merienda: zumos de tetrabrick.

La OMS dice que la dosis máxima diaria de azúcar para un adulto son 25 gramos. O sea, unos tres sobres de azúcar al día.

  • Un Actimel tiene 13 gramos de azúcar. Muchos niños, bebés incluso, toman varios de éstos al día.
  • El Cola Cao es un 70% azúcar. Muchos niños se ponen dos cucharadas de Cola Cao y otras dos de azúcar.
  • Los cereales de desayuno 16,8 g sin contar el Cola Cao que le hayamos puesto.
  • El ketchup tiene un 18% de azúcar.

Si lo revisáis, es espantoso.

Potito azucarado - EvidientementeLas sociedades odontopediátricas indican que los alimentos/productos con más de un 14% de azúcar deben darse EXCEPCIONALMENTE. Y no hablan de chuches que son en un elevado porcentaje sólo azúcar. Es que hay muchísimas cosas que sobrepasan ese porcentaje, a partir del cuál la incidencia de caries se dispara.

La solución no es edulcorantes naturales. La solución es no acostumbrar a los niños desde tan pequeños a sabores dulces. Los fabricantes saben de sobra que nos gustan los sabores dulces. El pisto prefabricado del Mercadona lleva azúcar, sin ir más lejos, cuando yo al pisto jamás en la vida le he puesto azúcar. Y sí, hay personas que a la salsa de tomate casera le echan azúcar, pero echan una pizca, no dos sobres de azúcar por persona.

TODO ESO SON CHUCHES. Son cosas (no los puedo llamar alimentos, lo siento, lo intento pero las manos no me responden al teclado, y con razón) perfectamente prescindibles.

Os invito a dejar en las estanterías del supermercado todos los productos que contengan más de un 13% de azúcares en su composición. El bolsillo, los dientes, el páncreas y los adipocitos os lo agradecerán.

Correr nos altera la salud bucodental

Un interesante artículo de ABC Salud

Correr y salud bucodental

Aparte de las lesiones por una exposición excesiva al sol, correr es una de los deportes más completos desde un punto de vista de salud. Sin embargo, según una investigación que se publica en «Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports», los corredores podrían sufrir un mayor riesgo de erosión dental y de caries.

Un equipo de investigadores alemanes ha visto que los triatletas presentan una mayor erosión dental que los que no son atletas. Además, los investigadores hallaron que aquellos atletas que entrenan de forma regular semanalmente tenían más caries que los que entrenaron menos. «Es posible que el alto consumo de carbohidratos de los triatletas, bebidas deportivas, geles y barritas energéticas durante el entrenamiento, puede bajar el pH de los dientes por debajo del nivel crítico de 5,5», señala Cornelia Frese, autora del trabajo. Y ello, afirma, «puede provocar la erosión dental y caries». Además, añade, «los atletas respiran por la boca durante el ejercicio y la boca se seca produce menos saliva, que normalmente protege los dientes».

Frese, una habitual corredor de maratón, trabaja en el Departamento de Odontología del Hospital Universitario de Heidelberg (Alemania). Ella y su esposo, el triatleta Falko Friese, forman parte de un equipo que ha analizado la salud dental de 35 triatletas que entrenan casi 10 horas a la semana en deportes como el ciclismo, atletismo y natación. Los atletas fueron examinados para determinar su mayor nivel de caries y erosión dental. Además los investigadores también obtuvieron una prueba de saliva de los atletas en reposo y durante el ejercicio. Todos los resultados se compararon con un grupo control.

Ambos grupos tenía una media de edad de 36 años, pero los atletas tenían un índice de masa corporal (IMC) menor -se sabe que un IMC menor se correlaciona con muchos resultados positivos para la salud-.

Los investigadores descubrieron que el 46% de los atletas tomaba bebidas deportivas durante el entrenamiento, y el 51 por ciento de agua. Setenta y cuatro por ciento utilizaba geles o barras.

Los resultados de las distintas pruebas dentales revelaron diferencias estadísticamente significativas entre los dos grupos. El tipo de bebida deportiva consumido no estaba vinculado a las caries; sin embargo, hubo una diferencia altamente significativa en la erosión de los dientes, más frecuente en los atletas más activos.

En reposo, los miembros de los dos grupos tenían perfiles similares de saliva. Sin embargo, cuando comenzaron a hacer ejercicio, los atletas producen menos saliva y ésta era más ácida (es decir, pH inferior a 7). Además, el grado de acidez aumenta en relación al tiempo de ejercicio. La saliva, señalan los expertos, se considera importante para la buena salud dental.

Hábitos para superar la época estival con buena salud bucodental

Unos consejos que nos llegan desde Industria Dental 
Dientes veraniegos - zahnarzt hannover

Ha llegado el buen tiempo y con él una época caracterizada por el descanso y el relax. Los hábitos adquiridos durante todo el año cambian debido a los diferentes horarios que se adquieren, el tipo de comida ingerida y por encontrarse durante menos tiempo en la residencia habitual, entre otros factores. La suma de lo anterior puede ocasionar que durante el verano, si no existen ciertos cuidados, dientes y encías sufran alguna anomalía.

Por ello, os ayudamos a contar con una serie de cinco consejos saludables para disfrutar de una buena higiene y alimentación, evitando, así, que a la vuelta de vacaciones se presenten problemas de salud bucodental.

  • Continuar con unos hábitos de higiene diaria saludables, recomendando el cepillado de los dientes después de cada comida, aunque no se esté en el hogar, para impedir que se acumulen restos, que pueden provocar infecciones.
  • Mantener una dieta equilibrada y saludable con protagonistas como las frutas y las verduras en la mayoría de las comidas. Una buena alimentación repercute directamente en el cuerpo y la boca.
  • Evitar el consumo de bebidas azucaradas para combatir la deshidratación ya que los azúcares provocan caries en los tejidos duros.
  • Cambiar las bebidas azucaradas por agua o infusiones, como el té verde, tomando entre 1,5 y 2 litros al día, ya que beneficiará a la salud oral.
  • Acudir, terminadas las vacaciones, a una de las dos revisiones recomendadas con el dentista, para evaluar el estado general de la cavidad bucal y realizarse, en caso necesario, una limpieza dental para solucionar los problemas que se han ocasionado durante la época estival.

La salud bucal en los viajes

Un consejo de PHB

Salud bucal en viajes - PHB

Llegan las deseadas vacaciones, y con ello las preparaciones del viaje. Un aspecto importante, y que no debemos descuidar, es el correcto mantenimiento de la higiene bucodental. Durante las vacaciones se suelen dejar de hacer cosas que, en el día a día, se hacen de forma rutinaria, y como el tema que nos concierne es la salud dental, hay ciertos pasos que no debemos pasar por alto.

A la hora de organizar las maletas para el viaje no debemos descuidar la preparación del neceser, con todo lo que nos haría falta para una correcta higiene dental, lo cual conlleva el cepillo de dientes, pasta dentífrica, hilo y seda dental y enjuague bucal. Hay que tener en cuenta, si se viaja en avión, la limitación a la hora de llevar líquidos o cremas en el equipaje de mano.

Uno de los errores más comunes a la hora de irse de vacaciones es dejarse olvidado, entre otras cosas, el kit de higiene bucal. Si este fuera el caso, no se debe caer en la tentación de comprar cualquier cepillo y pasta de dientes, lo ideal es intentar encontrar el mismo tipo que solemos utilizar habitualmente, aunque ello nos lleve un poco más de esfuerzo. No se debería bajar la calidad de los productos usados en la higiene bucal aunque sea por un corto periodo de tiempo.

Otro error habitual, y que no pasa solamente con la salud bucodental, es caer en la dejadez a la hora de seguir nuestras costumbres. Las vacaciones son una época en la que, generalmente, se tiende a descuidar el organismo. Se olvidan los horarios y las costumbres que tenemos estandarizadas durante el año, y lo mismo suele pasar con la higiene bucodental. Se puede caer en el error de descuidar u olvidar la salud bucal, pero hay que ser consciente que, al igual que se sube o se baja de peso con más o menos facilidad, caer en el abandono en la higiene dental puede conllevar complicaciones en el corto plazo de aparición de caries y problemas periodontales. Los problemas periodontales , se suelen manifestar en forma de sangrado o inflamación de las encías (síntoma de gingivitis), que de forma equivocada se puede creer que es normal y no lo es.

Debemos prestar especial cuidado a la alimentación, en verano se suele abusar de comidas con azúcar y bebidas carbonatadas. Si se come en casa lo ideal sería cepillarse los dientes después de cada comida, pero en el periodo estival, se suele comer en bares, restaurantes y chiringuitos de playa. Si nos olvidamos del cepillado a la hora de comer, a la hora de cenar nos puede pasar lo mismo, y caer en el abandono de una correcta higiene bucal. Para evitarlo, podemos recurrir a los kits dentales de viaje, ideales para llevar en el bolso o mochila. Si esto es prolonga durante las vacaciones, y observamos cambios en los dientes o encías, lo ideal sería acudir al odontólogo de confianza a la vuelta de las vacaciones para una revisión de los dientes y de las encías.

El vino tinto podría ser bueno para los dientes

Artículo encontrado en Univisión Salud
Vino y dientes - Univisión Salud

El estudio realizado por el Instituto de Investigación en Ciencias de la Alimentación de la Universidad Autónoma de Madrid, España y publicado en la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry de la Sociedad Química Americana (ACS, por sus siglas en inglés), destaca que los polifenoles (antioxidantes naturales) que contiene el vino tinto son los que desaceleran el crecimiento de la flora bacteriana que se aloja en los dientes y encías.

Para llegar a dicha conclusión los investigadores cultivaron en el laboratorio biofilms bacterianos (placa dental, placa bacteriana o biopelícula) que son los responsables de las enfermedades dentales.

Los biofilms fueron sumergidos durante un par de minutos en diferentes líquidos: vino tinto, vino tinto sin alcohol, vino tinto enriquecido con extracto de semilla de uva y el agua con un 12% de etanol. El vino tinto con o sin alcohol y el vino con extracto de semillas de uva fueron los más eficaces en la eliminación de las bacterias.

Anteriormente un equipo de investigadores del Centro Médico Universitario de Rochester en Nueva York, EE.UU. había descubierto que ciertos componentes que se encuentran en el vino ayudan a prevenir la acumulación de placa y la aparición de la caries y otra investigación realizada en la Universidad de Pavia, Italia, mostró que el consumo moderado de vino, tanto blanco como tinto, ayudaría a prevenir infecciones bucales.

Las investigaciones atribuyeron los beneficios del vino tinto a su composición química, toda vez que bloquea el funcionamiento de las Streptococcus Mutans. Normalmente esta bacteria descompone el azúcar que ingerimos y lo convierte en moléculas pegajosas (glucanos) que permiten a las bacterias adherirse a la superficie del diente. Estas bacterias, además, producen un ácido que ataca al esmalte y provoca la formación de la caries.

El estrés, un nuevo factor que perjudica la salud bucodental

Extracto de un artículo de ABC Salud

Estrés y salud bucodental - Fotolia

A los múltiples factores que contribuyen a la enfermedad periodontal, una higiene dental inadecuada, consumo de tabaco, etc., se puede añadir uno nuevo: el estrés. ¿Cómo nos afectan los problemas a nuestro boca? Según un estudio de la Universidad de Tufts (EE.UU.). mucho más de lo que pensábamos. «Se ha demostrado que hay una relación significativa entre el estrés emocional y la enfermedad periodontal. Y debemos analizarla con mayor profundidad», asegura Evangelos Papathanasiou.

Antes de llegar a la universidad estadounidense, Papathanasiou trabajo como dentista en el ejército y trató a soldados sometidos a estrés que desarrollaron úlceras de la boca y encías sangrantes. Pero también lo ha comprobado en su propia boca: «cuando estoy sometido a situaciones de estrés mis encías tienden a sangrar más cuando me estoy cepillando los dientes». Y no es el primero que ha visto que la crisis económicas o el estrés académico puede conducir a la inflamación de las encías.

Se sabe que la causa principal de la periodontitis o enfermedad de las encías es la siguiente: debido a una higiene dental deficiente las bacterias se acumulan en los dientes y las encías y finalmente conducen a la caries y la periodontitis. Pero para Papathanasiou eso es sólo la mitad de la historia. Al mismo tiempo que estas bacterias atacan los dientes y las encías, explica, el cuerpo está produciendo células inmunitarias. En un mundo perfecto, las células inmunes y las bacterias estarían en equilibrio y, por lo tanto, se salvaguardarían los dientes y las encías. Sin embargo, en ocasiones las células inmunes proliferan en un número tan elevado que ellas mismas producen la inflamación de los tejidos y aceleran la enfermedad en lugar de prevenirla -de la misma manera que ocurre con una reacción alérgica o una enfermedad autoinmune-. Y es en este proceso cuando la gingivitis, que es reversible, causa la pérdida de hueso alrededor de los dientes y la periodontitis.

«Durante muchos años la teoría era que las bacterias eran las principales responsables. Ello ha hecho que la mayoría de las terapias se dirijan a estas bacterias», dice Papathanasiou. Pero un concepto más actual es que la «respuesta inflamatoria de las células inmunes juega un papel importante. Y la intensidad de esta respuesta inmune parece estar modificada por un número de factores, incluyendo la genética, la diabetes y el tabaquismo».

Pero los investigadores también han visto que el estrés emocional también se asocia con la enfermedad periodontal. Hay dos teorías sobre eso, dice Papathanasiou. «La primera es de comportamiento: cuando las personas están bajo estrés emocional, tienden a abandonar hábitos saludables y tomar alimentos azucarados, fumar, beber más alcohol y olvidarse del cepillo y el hilo dental, lo que promueve el crecimiento de bacterias».

La segunda, y más sorprendente, es la teoría biológica. Dice este experto que cuando el cuerpo está bajo estrés, se producen grandes cantidades de la hormona cortisol, que suele actuar como un agente antiinflamatorio. «Pero cuando el cortisol se produce periféricamente en las encías parece estimular la inflamación y, por lo tanto, promover la periodontitis».

Los tarraconenses, los que menos van al dentista por la crisis

Noticia traducida de Tarragona 21

Tarragoneses no van al dentista - Clínica CurullLa situación económica ha provocado consecuencias en todos los ámbitos de la vida cotidiana. Clínica Curull ha realizado un estudio en Cataluña con las respuestas segmentadas en función de la provincia en que residen los pacientes, su sexo y su rango de edad, con el objetivo de conocer los hábitos de los catalanes en higiene y cuidado dental.

Este informe, titulado “Estética y Salud Dental en Cataluña”, detecta que el 42% de los catalanes ha reducido la frecuencia con que visita al dentista o incluso, ha dejado de acudir a consecuencia de la crisis económica. Hay que destacar la incidencia que este factor ha tenido entre la población menor de 35 años, puesto que el 48% reconoce haber disminuido su asistencia al especialista o, incluso, dejar de ir.

Si se atiende a la provincia de procedencia de los pacientes, el informe de Clínica Curull detecta que los leridanos y tarraconenses han sido los que más han reducido sus visitas en los últimos años. Lo siguen los habitantes de Girona y, finalmente, los de Barcelona.

Además de la situación económica, los encuestados reconocen otros motivos que también los han llevado a disminuir sus visitas a este especialista, entre los cuales se encuentran la falta de tiempo, que justifica el 7%, y el miedo al dentista, también llamado odontofobia, que reconoce un 4%.

La asistencia media al dentista de los catalanes es, de media, ligeramente superior a una visita al año, se sitúa en 1,1 veces. Sin embargo, hay diferencias significativas en función del sexo de los pacientes, puesto que las mujeres respetan más los consejos de su dentista, que recomienda una visita cada seis meses.

En este sentido, el 26% de las mujeres acude a la cita con este especialista dos o más veces al año. Por su parte, en los hombres este porcentaje baja hasta el 16%. La Dra. Conchita Curull, directora médica de Clínica Curull, señala que “pocos pacientes van a realizarse revisiones periódicas con la frecuencia recomendada, una vez cada seis meses. En los últimos años se aprecia un aumento de las patologías que provocan urgencias debido al retraso en la asistencia de los pacientes”.

“Este retraso en las visitas comporta que las diversas enfermedades o problemas a la boca y las encías se detecten más tarde, en estados más avanzados y, habitualmente, con dolores o molestias severas en la zona afectada”, apunta la doctora Curull. Además, explica que “el cumplimiento de un calendario de visitas regular al dentista permite mantener una cuidadosa salud bucodental. La prevención es el factor determinante, puesto que motiva tratamientos más rápidos, más sencillos y más económicos para el paciente”.

Un buen diagnóstico previo asegura la viabilidad de los implantes dentales

Un artículo de ABC Salud

Implantología - FOTOLIA

El uso de los implantes dentales ha supuesto uno de los cambios más importantes en la práctica odontológica. Sin embargo, a pesar de la predictibilidad de los tratamientos con implantes dentales, estos no están exentos de problemas. En los últimos años se ha constatado la alta frecuencia de trastornos asociados a los tejidos periimplantarios, que pueden conducir a la pérdida del hueso periimplantario y, finalmente, a la pérdida del implante.

Para hacer frente a este problema, lo más eficaz son las estrategias preventivas, que implementarse a lo largo de todo las fases de tratamiento y mantenimiento y que afectan a todos el equipo de la clínica dental (periodoncista, dentista, cirujano, prostodoncista, higienista dental, auxiliares, recepcionistas…).

Si el trabajo en equipo es, en la mayor parte de las ocasiones, la clave del éxito en la prestación de servicios de salud, en el caso de las enfermedades periimplantarias el papel que desempeña el trabajo en equipo es crucial. Sin duda, como asegura David Herrera, presidente de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), «cada miembro del equipo dental es básico para luchar contra las enfermedades periimplantarias».

Las enfermedades periimplantarias, enfermedades inflamatorias que afectan a los tejidos blandos y duros alrededor del implante osteointegrado, se producen como consecuencia de la respuesta del organismo a una infección bacteriana, de modo similar al que se produce en el caso de las enfermedades periodontales, explica Ignacio Sanz, de la Universidad Complutense de Madrid. En las mucositis no hay afectación de hueso, mientras que en las periimplantitis sí.

Tal y como recuerda este especialista, «la prevalencia de este grupo de patologías se dispara a partir de los 5-7 años de tener los implantes en función, pudiendo afectar hasta un 80 % de los pacientes y un 12-35% de los implantes». Por ello, resalta, «es fundamental que todo el equipo conozca cuales son las herramientas diagnósticas de las que disponemos, así como cuales son las variables clínicas que debemos monitorizar para distinguir los implantes en salud de los enfermos».

10 consejos para que los niños tengan unos dientes sanos (I)

Primera parte de un artículo de Familia y Mujer

Consejos dientes sanos - Familia y mujerLa prevención es la apuesta más eficaz para cuidar y mantener una boca sana para toda la vida. Los profesionales proponen a los padres 10 sencillos consejos para inculcar a sus hijos el hábito de lavarse los dientes todos los días y así evitarles posibles problemas bucodentales en el futuro.

Hoy os traemos la primera mitad de estos consejos

  1. Limpieza oral desde el primer día. La higiene de la boca no se debe limitar a cuando hay dientes. Los padres deben limpiar diariamente las encías del bebé con una gasa húmeda en agua tibia para evitar bacterias.
  2. Los dientes de leche también hay que cuidarlos. Los dientes de leche hay que cuidarlos de la misma forma que los permanentes, ya que cumplen funciones tan importantes como la de masticar o hablar. Si el niño presenta caries en un diente temporal, el riesgo de que el diente permanente resulte infectado es mucho mayor.
  3. Los padres deben supervisar el cepillado de sus hijos. En cuanto salen los primeros dientes hay que empezar a limpiarlos con un cepillo con cabezal pequeño de cerdas suaves y preferiblemente sin pasta dental para evitar que los niños la ingieran. A partir de los tres años, el niño puede participar en el cepillado, pero siembre bajo la supervisión de un adulto para asegurar que lo hace correctamente.
  4. Enseñarles a cepillarse los dientes. Para que los más pequeños aprendan a cepillarse correctamente, sin dejarse ninguna pieza y sin riesgo de erosionar su esmalte, es recomendable establecer un orden metódico para que lo recuerden fácilmente: cepillar de arriba abajo y de abajo arriba incluso las encías para evitar la acumulación de sarro entre la encía y el diente, cepillar las muelas y la cara interna de los dientes, utilizar seda dental para retirar los restos que se quedan entre los dientes y finalmente limpiar la lengua.
  5. Explorar periódicamente la boca. Los padres deben revisar la boca de sus hijos para detectar la presencia de sarro, flemones o posibles caries. Esta exploración también servirá para evaluar la erupción dentaria primaria y observar si hay algún defecto en el esmalte, ya que un color extraño de la pieza dental puede indicar alguna dolencia.