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Los dientes de leche nacen más tarde de lo que se pensaba

Los conocidos como dientes de leche o dientes primarios –los primeros que surgen en el ser humano– nacen más tarde de lo que se estimaba hasta ahora. Así lo revela una investigación dirigida por la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

“En nuestro estudio, realizado sobre el tamaño muestral más amplio de los llevados a cabo en España, hemos observado que la cronología eruptiva de la dentición primaria se produce algo más demorada de lo que se venía considerando”, explica Manuel Joaquín de Nova, profesor del departamento de Estomatología IV de la UCM.

El trabajo, publicado en el European Journal of Paediatric Dentistry, analizó el proceso de dentición primaria en 1.250 niños españoles (623 chicas y 627 chicos) de entre 3 y 42 meses, procedentes de diferentes guarderías de la Comunidad de Madrid. El primer diente en nacer fue el incisivo central derecho inferior, en torno a los 11 meses, y el último, el segundo molar izquierdo superior, lo hizo alrededor de los 33 meses. En total, el proceso se prolongó una media de 22 meses. El primer diente en nacer fue el incisivo central derecho inferior, en torno a los 11 meses.

dientes de leche

¿Se debe acudir al odontólogo para extraer dientes de leche?

http://www.bocasvitis.com/se-debe-acudir-al-odontologo-para-extraer-dientes-de-leche/

La respuesta sencilla es que depende. La mayoría de las veces los dientes permanentes que van a suceder al diente temporal reabsorben la raíz de este último durante su formación haciendo que se “afloje” dentro del alvéolo dentario. Al aflojarse suele caerse por sí solo, así que lo recomendable en este caso –fuera de la revisión semestral con el odontopediatra– es esperar a que se produzca la exfoliación natural del diente de leche.

En algunas ocasiones, la caída de los primeros dientes de leche causa un poco de miedo a los niños, preguntan si duele o molesta y de nosotros depende, como adultos cuidadores, reconfortarlos, decirles que puede molestar un poco sentir el diente “bailando” al morder algunos alimentos, pero que normalmente su caída no va a producir ningún dolor. Es normal que haya un poquito de sangrado, que se detiene en pocos minutos –podemos darle un algodón limpio para morder unos minutos para ayudar a que no trague la sangre durante esos minutos.

En otros casos, los dientes permanentes vienen en mala posición o en una posición diferente a la del diente temporal que sustituye en el arco dentario. En estos casos, algunas veces no se reabsorbe bien la raíz del diente temporal y/o no se afloja lo suficiente como para caerse solo. Es en esta instancia donde interviene el odontólogo realizando una extracción simple para dejar el arco en condiciones óptimas. Para detectar estas situaciones y poder intervenir a tiempo, al igual que lograr hacer la exodoncia de manera no traumática para el niño, debe haber una relación preexistente de confianza entre el niño y el odontopediatra, y el niño tiene que acudir a revisión, como comentaba anteriormente, cada seis meses.

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El Consejo General de Dentistas insiste en la importancia de la educación en salud bucodental desde una edad temprana

La organización colegial ha querido recordar que los cuidados bucodentales deben iniciarse con el propio nacimiento del bebé, limpiando con una gasa las encías; y continuar desde la aparición de los primeros dientes de leche utilizando un cepillo específico para bebés. Además, recomienda que sean los propios menores, bajo la supervisión de adultos, quienes se cepillen los dientes cuando sean capaces de utilizar por sí mismos el cepillo. Independientemente de la edad y al igual que en los adultos, los cuidados relativos a higiene bucodental básica en niños deben contemplar el cepillado tras las comidas, al menos tres veces al día y durante tres minutos, y llevar una correcta alimentación limitando el consumo de azúcares. Del mismo modo, a partir del primer año de vida es imprescindible que la salud bucodental de los más pequeños sea supervisada periódicamente por un dentista, por lo que es necesario acudir a revisión al menos una vez al año.

En definitiva, «el cuidado de la boca empieza en la más tierna infancia, porque una boca sana equivale a una vida sana».

 salud dental niños

Casi el 60% de los niños no se lavan los dientes después de cada comida

Un 59 por ciento de los niños no se cepilla los dientes tres veces al día después de cada comida, y menos del 30 por ciento utiliza el hilo dental de forma constante, según datos del Estudio Sanitas de Salud Bucodental.

Los niños son uno de los grupos de población con la salud bucodental más frágil, ya que la estructura de la dentadura y la mandíbula están en proceso de desarrollo, por lo que son más susceptibles de padecer caries, problemas de encías o anomalías en la posición o forma de los dientes entre otras.

Por este motivo, más del 65 por ciento de los padres se preocupan por la salud bucodental de sus hijos y les llevan al dentista, por lo menos, una vez al año, principalmente debido a limpiezas dentales, revisiones rutinarias o caries. “En la mayoría de los casos nos encontramos con problemas de salud bucodental que pueden evitarse con una correcta higiene bucal y, pese a que la primera visita de los niños es cada vez más temprana, es esencial una correcta educación sobre los fundamentos básicos del cuidado de los dientes”, ha explicado la odontóloga de Sanitas Dental, Patricia Zubeldia.

“Es muy importante que los niños aprendan a cuidar su higiene bucodental, especialmente si lo hacen de una forma divertida y atractiva, ya que genera interés en ellos y sirve para otros factores como perder miedo a acudir al dentista”, ha añadido Zubeldia. Esto es un factor relevante, ya que el 29 por ciento de los niños tienen miedo de acudir a este especialista.

salud bucal niños

Los niños españoles «no saben» lavarse los dientes

El periodo comprendido entre los 2 y los 6 años de edad es crucial para establecer el hábito de cepillado dental.

Los expertos consideran que el mes de septiembre, coincidiendo con la vuelta al colegio, es uno de los mejores momentos para lograr que los niños adquieran buenos hábitos, ya que casi la mitad de los menores españoles suspende a la hora de cepillarse los dientes porque no tienen una buena rutina de cepillado. Así lo confirman los resultados de un estudio paneuropeo realizado por Colgate, con motivo de la Misión Salud Bucodental 2015, para conocer el estado de salud bucodental de los niños y apoyar a los padres a fomentar la rutina del cepillado diario. Un trabajo en el que han participado 1.000 padres de nuestro país y que revela que casi un tercio (33,6 por ciento) se cepilla sólo sus dientes delanteros, omitiendo completamente los dientes traseros, lo cual les lleva a sufrir problemas dentales serios durante la infancia.

Radmedica_los niños no saben lavarse los dientes

Del mismo estudio se desprende que, en lo referente al tiempo dedicado al cepillado, teniendo en cuenta que el recomendado es de 2 minutos, cerca de la mitad (43,1 por ciento) de los niños en España lo hace por debajo de este tiempo, unas cifras equiparables a las de Bélgica (43 por ciento) y situadas por debajo de las que registra el país vecino, Francia, donde el 43,5 por ciento de los niños presenta este problema.

Los hábitos de higiene son muy susceptibles a este tipo de aprendizaje y, en los primeros años de vida de los niños, los progenitores son modelos básicos en conductas como el cepillado dental. A partir de los 2 años, cuando el niño es capaz de prestar atención a pequeñas secuencias de conducta, los adultos pueden plantearse ser modelos positivos de tales comportamientos. El periodo comprendido entre los 2 y los 6 años es crucial para establecer el hábito de cepillado dental», explica la psicóloga Mariana Segura.

Algunos de los consejos de los expertos se basan en convertir la hora del cepillado de los dientes en un juego, poner un temporizador para controlar el tiempo de cepillado, premiar a los hijos si se cepillan de la forma correcta la boca o también probar a poner la música favorita de los niños durante el tiempo que debe durar el cepillado.

Juguetes para explicar procedimientos médicos a los niños

Traducido desde fast co. design

Radiología para niños

Un viaje al interior de un TAC puede ser una experiencia muy incómoda: Tumbarse en una estrecha camilla y ser deslizado en un tunel en el que se espera que uno se quede perféctamente inmovil durante media hora mientras un tubo de rayos X gira a tu alrededor. El examen pone a prueba los nervios incluso de quien entiende el procedimiento, pero puede ser francamente aterrador para un niño. Para desmitificar este tipo de procedimientos a los niños, el personal hospitalario suele usar muñecos e instrumental médico real (como jeringuillas o vías), pero estos métodos nos son infalibles a la hora de disipar el comprensible miedo.

“Los exámenes y operaciones son una causa de ansiedad en pequeños pacientes, que puede ser paliada si se les informa de lo que se les va a realizar durante la visita” dice Hikaru Imamura, un reciente graduado de Eindhoven. Tras ver las herramientas explicativas con las que cuentan los hospitales, incluyendo videos y videojuegos, el joven diseñador japonés decidió aproximarse de otra manera: “Pienso que es más importante hacer cosas que atraigan el interés de los niños, como cosas con las que puedan jugar. Y como resultado, he creado juguetes que tienen dispositivos sencillos como luz y sonido, en lugar de reproducir los detalles de las máquinas de alta tecnología que representan”

Procedimientos para niños

Sus juguetes reproducen cuatro elementos comunes del equipamiento médico – TAC, Máquina de Rayos X, Ecocardiógrafo y Electrocardiógrafo – en piezas sencillas de madera, y cada una tiene una luz o un sonido, de modo que los niños pueden imaginar cómo funcionan estas extrañas máquinas. El paciente se representa como parte de una familia de osos. Imamura incluso ha diseñado libros de dibujos como acompañamiento. Actualmente colabora con un hospital universitario en Holanda para desarrollar otros dos juguetes: Una sala de operaciones y una de resonancia magnética.

Canciones y juegos para que los niños se laven los dientes

Consejos interesantes del blog de Vitaldent

Es muy importante que los niños aprendan pronto a cepillarse los dientes y a cuidar su higiene bucodental, porque este simple gesto les permitirá mantener una sonrisa sana y bonita durante más tiempo. Además, las buenas costumbres-si se aprenden desde pequeños- se mantienen toda la vida.

Algunas veces, los más pequeños no quieren lavarse los dientes, o cuando lo hacen se distraen con otras actividades y no lo hacen correctamente. La mejor manera de enseñarles a usar el cepillo de dientes es inspirarles con algo divertido y necesario. Lo ideal es que los papás se cepillen con sus niños y les ayuden a cepillarse los dientes hasta que los pequeños tengan autonomía propia para hacerlo de forma correcta.

  • Es muy importante que el niño elija su cepillo de dientes, como por ejemplo el color o la ilustración del mismo con dibujos animados, pero lo fundamental es que el cepillo tenga el tamaño adecuado para su edad.
  • Utiliza una pasta dental especial para niños y enséñale a escupirla tras el cepillado.
  • Haz que el momento del cepillado sea divertido y no una obligación: Canta, pon música y lávate los dientes junto a tus hijos. Por ejemplo, es muy útil poner una canción que dure entre dos o tres minutos para que tu hijo complete su cepillado. O si lo prefieres, puedes optar por un reloj de arena y alargar el cepillado hasta que termine completamente.
  • La higiene bucodental es fundamental, pero también las visitas periódicas al odontólogo. No esperes a que el niño sufra un problema para llevarle al dentista pues entonces sufrirá odontofobia toda la vida.

Mi hijo no toma chuches

Al hilo del articulo en que advertíamos de los nocivos efectos de las golosinas, reproducimos un extracto de un excelente post de Evidientemente

Niños y azucar

“¡¡¡Pero si mi hijo no toma chuches…!!!” Esta es la eterna frase que escucho un día sí y otro también en boca de los padres de muchos niños que tienen caries. Y sí, es cierto, no toman chuches. No es como esos programas que nadie ve pero son éxito de audiencias. Mis pacientes, la mayoría de ellos, no toman chuches. Sus padres sufren una auténtica pesadilla evitando tentaciones que acechan por doquier, y dicen NO a cualquiera que pretende meterles a sus hijos por los ojos un caramelo, un chupachús, una gominola.

  • Pero qué desayunan: leche con cacao y cereales tipo Kellogs.
  • Qué se llevan al recreo: Actimel y un plátano.
  • Qué toman de postre: muchas veces flanes, arroz con leche, yogures de sabores.
  • Qué le echan a las comidas para darles el toque de gracia: ketchup.
  • Qué bebidas se ponen de merienda: zumos de tetrabrick.

La OMS dice que la dosis máxima diaria de azúcar para un adulto son 25 gramos. O sea, unos tres sobres de azúcar al día.

  • Un Actimel tiene 13 gramos de azúcar. Muchos niños, bebés incluso, toman varios de éstos al día.
  • El Cola Cao es un 70% azúcar. Muchos niños se ponen dos cucharadas de Cola Cao y otras dos de azúcar.
  • Los cereales de desayuno 16,8 g sin contar el Cola Cao que le hayamos puesto.
  • El ketchup tiene un 18% de azúcar.

Si lo revisáis, es espantoso.

Potito azucarado - EvidientementeLas sociedades odontopediátricas indican que los alimentos/productos con más de un 14% de azúcar deben darse EXCEPCIONALMENTE. Y no hablan de chuches que son en un elevado porcentaje sólo azúcar. Es que hay muchísimas cosas que sobrepasan ese porcentaje, a partir del cuál la incidencia de caries se dispara.

La solución no es edulcorantes naturales. La solución es no acostumbrar a los niños desde tan pequeños a sabores dulces. Los fabricantes saben de sobra que nos gustan los sabores dulces. El pisto prefabricado del Mercadona lleva azúcar, sin ir más lejos, cuando yo al pisto jamás en la vida le he puesto azúcar. Y sí, hay personas que a la salsa de tomate casera le echan azúcar, pero echan una pizca, no dos sobres de azúcar por persona.

TODO ESO SON CHUCHES. Son cosas (no los puedo llamar alimentos, lo siento, lo intento pero las manos no me responden al teclado, y con razón) perfectamente prescindibles.

Os invito a dejar en las estanterías del supermercado todos los productos que contengan más de un 13% de azúcares en su composición. El bolsillo, los dientes, el páncreas y los adipocitos os lo agradecerán.

Tomar dulces a diario incrementa en un 55% el riesgo de necesitar tratamientos dentales

Reproducimos una nota de prensa de Europa Press

El VI estudio anual sobre Hábitos Bucodentales en niños, en el que han participado cerca de 1.300 niños de toda España de entre 6 y 12 años, revela que tomar dulces a diario incrementa -en un 55%- el riesgo de necesitar tratamientos odontológicos.

Niños e Higiene Dental

Esta conclusión se desprende de los datos obtenidos que revelan que, de los niños que toman dulces a diario, el 56% ha tenido que someterse a algún tratamiento dental; el 46,6%, en el caso de los que comen dulces dos o tres veces por semana; y sólo el 35,7% de los niños que comen muy de vez en cuando. Además, el 20,3% de los niños que come dulces a diario tiene algún diente o muela picada, mientras que la cifra desciende hasta el 8,4% de aquellos que comen dulces muy de vez en cuando.

Según el estudio, en colaboración con la Universidad de Murcia, y que refleja cómo cuidan los más pequeños de la casa sus dientes y cuáles son sus hábitos de higiene bucal, el 9,9% de los niños españoles toma dulces todos los días, dos o tres veces por semana lo hace el 35,0%, una vez por semana el 23,1% y muy de vez en cuando o nunca el 32%.

La ingesta excesiva de dulces, sobre todo los carbohidratos refinados, interviene como factor predisponente a la caries dental, por lo que es necesario controlar la cantidad que los niños toman, y asegurarse de que mantengan una correcta higiene bucodental después de su ingesta.

Otro de los aspectos destacados que se desprende del estudio, es que sólo el 59% de los niños españoles de estas edades se cepilla los dientes antes de irse a la cama. Se trata, éste, de un requisito fundamental para mantener una boca sana, ya que durante la noche disminuye la formación de saliva, agente básico que ayuda a limpiar la boca de bacterias. Además, aunque el 99,6% de los niños tiene cepillo de dientes en casa, no todos se cepillan los dientes a diario (el 9,7% no lo hace) y sólo el 60,8% se los cepilla al menos tres veces al día. La diferencia en este sentido entre niños y niñas es prácticamente inexistente ya que el 89,5% de niños y el 91,2% de niñas, se cepillan a diario

Otro de los datos extraídos del estudio es que sólo el 39,7% de los niños cambia el cepillo de dientes cada tres meses, tal y como recomiendan los profesionales para que éste siga realizando su función de forma correcta, ya que pasado este tiempo, las cerdas pierden resistencia y efectividad y por tanto la limpieza bucal se vuelve deficiente.

Al cole con energía

Consejos para la vuelta al cole, cortesía de Bocasvitis

Vuelta al cole - BocasvitisLlegó el momento. A los niños les toca recuperar los hábitos perdidos durante el verano y superar esa prueba de fuego que supone el primer día de clase.

Para que tanto los peques como los adultos podamos llevarlo lo mejor posible, aquí os dejamos unos sencillos consejos que harán la vuelta al cole más fácil.

Mantener los buenos hábitos: durante las vacaciones, nos solemos relajar un poco y nos alimentamos de forma más desordenada, a veces nos olvidamos de seguir al 100% los hábitos de higiene, etc. Antes de empezar el cole, es bueno que los peques vayan recuperando los buenos hábitos de alimentación e higiene, como la limpieza bucodental diaria durante 2 minutos 3 veces al día.

El jet lag escolar: en unas vacaciones tan largas, los peques un día comen a las 2 y otro a las 3, a veces se acuestan a las 10 y otras a la 1 de la madrugada, se pasan el día jugando y no quieren ni ver las libretas con los deberes delante. Ahora llega el momento de volver a la rutina y, para que el cambio no sea demasiado brusco, es recomendable recuperar los horarios habituales varios días antes del primer día de clase. De esta forma se adaptarán mejor y más rápido.

No sin mi compi: ese osito de peluche, esa muñeca o esa manta que lleva acompañando todo el verano a nuestro peque ya forma parte de su día a día. No pasa nada si se lo lleva a clase los primeros días. De hecho le dará seguridad y le hará compañía si se siente un poquito triste.

Se le pasará: a veces a los peques en estos primeros días les cuesta dormir, tienen menos apetito o recuperan viejos fantasmas que habían vivido en el pasado. No debemos preocuparnos, es algo pasajero.

Mentiras fuera: las pataletas y los llantos están ahí, pero una mentira no solucionará nada. A veces es duro, pero debemos abandonar el aula y despedirnos sin engaños.

Un poquito más: las tardes en casa deben ser divertidas, incluso debemos prestarles más atención que normalmente. Es una forma de que entiendan que, además de lo que disfrutan en casa, ahora también pueden pasárselo pipa en la escuela.