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Cómo mantener los cepillos de dientes libres de gérmenes

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¿Sabías que puede haber hasta 1,2 millones de bacterias en un sólo cepillo?, ¿Cómo podemos controlar los gérmenes para mantener nuestros cepillos de dientes en las mejores condiciones?

Aquí van algunos pequeños trucos:

– Cuando acabemos de cepillarnos los dientes, después de cada comida, debemos aclarar bien el cepillo de dientes y secarlo para eliminar el exceso de agua.

– Utilizar cepillos de dientes con capuchón que ayuden a proteger el cabezal y los filamentos, además de permitir la entrada de aire para minimizar la humedad entre los filamentos.

– Colocar el cepillo en posición vertical favorece un secado más rápido e impide su contaminación.

– Para evitar una contaminación cruzada, debemos guardar los cepillos separados sin que exista contacto entre ellos.

– Si has sufrido alguna enfermedad infecciosa, recuerda cambiar tu cepillo para que los microorganismos que puedan permanecer en él no vuelvan a la boca.

– Cada 3 meses debemos renovar el cepillo de dientes porque, además de perder eficacia, con el tiempo pueden haberse acumulado demasiadas bacterias.

Dientes_higiene cepillos

La importancia de limpiar la lengua

Un consejo de higiene divulgado por propdental 

lenguaUna gran cantidad de bacterias se acumulan en la lengua, pudiendo ocasionar problemas de salud oral y de mal aliento. Para evitarlo debemos limpiar la lengua diariamente.

Afortunadamente el cepillado de los dientes se ha convertido ya en un hábito diario para la mayoría de personas, que cuidan sus estructuras dentales cada día eliminando la placa acumulada y previniendo infecciones como las caries dentales o la enfermedad periodontal. Por otro lado, nos encontramos que le lengua, una parte muy importante de la boca que realiza más funciones incluso que los dientes: masticación, deglución y sentido del gusto, no nos la cuidamos tanto como los dientes. Veamos por qué es importante mantener una buena higiene de la lengua y cómo podemos hacerlo.

La lengua es quizá uno de los músculos más importantes de nuestro cuerpo. Sin ella no podríamos realizar correctamente funciones como masticar, tragar, sentir el gusto de los alimentos e incluso hablar. Se dice que es el músculo más poderoso del cuerpo en relación tamaño-fuerza, pero aún así es el gran olvidado de la limpieza bucodental.

Con tal de eliminar las bacterias que diariamente de acumulan en la lengua debemos limpiarla al menos una vez al día. Es tan fácil como incorporar a nuestro hábito de cepillado unos segundos específicos para limpiar la zona de la lengua. Para hacerlo existen en el mercado unos limpiadores linguales, que consisten de unos mangos con un cabezal de plástico que sirve para fregar la lengua. También hay cepillos que incorporan en su cara externa un limpiador lingual que funciona bastante bien y si no podemos utilizar un cepillo normal, aunque no obtendremos tan buenos resultados.

Después de habernos limpiado los dientes, sacamos la lengua y pasamos el limpiador lingual (ya sea el específico o el del cepillo) a modo de raspado desde la zona más interna de la lengua hacia la punta. No debemos realizar una presión excesiva, pero sí que es importante repetir este gesto varias veces, echando agua en el limpiador entre cada pasada y asegurándonos que llegamos a todas las partes de la lengua (incluyendo los lados). Una vez terminado el cepillado de los dientes y la lengua podemos complementar el lavado con un enjuague sin alcohol, que nos ayudará a eliminar las bacterias restantes.

Como hemos visto podemos mantener una buena higiene de nuestra lengua con unos pasos sencillos y rápidos. El hecho de eliminar las bacterias que diariamente se acumulan en este músculo de nuestra boca nos evitará problemas en nuestra salud oral y reducirá el posible mal aliento.

Canciones y juegos para que los niños se laven los dientes

Consejos interesantes del blog de Vitaldent

Es muy importante que los niños aprendan pronto a cepillarse los dientes y a cuidar su higiene bucodental, porque este simple gesto les permitirá mantener una sonrisa sana y bonita durante más tiempo. Además, las buenas costumbres-si se aprenden desde pequeños- se mantienen toda la vida.

Algunas veces, los más pequeños no quieren lavarse los dientes, o cuando lo hacen se distraen con otras actividades y no lo hacen correctamente. La mejor manera de enseñarles a usar el cepillo de dientes es inspirarles con algo divertido y necesario. Lo ideal es que los papás se cepillen con sus niños y les ayuden a cepillarse los dientes hasta que los pequeños tengan autonomía propia para hacerlo de forma correcta.

  • Es muy importante que el niño elija su cepillo de dientes, como por ejemplo el color o la ilustración del mismo con dibujos animados, pero lo fundamental es que el cepillo tenga el tamaño adecuado para su edad.
  • Utiliza una pasta dental especial para niños y enséñale a escupirla tras el cepillado.
  • Haz que el momento del cepillado sea divertido y no una obligación: Canta, pon música y lávate los dientes junto a tus hijos. Por ejemplo, es muy útil poner una canción que dure entre dos o tres minutos para que tu hijo complete su cepillado. O si lo prefieres, puedes optar por un reloj de arena y alargar el cepillado hasta que termine completamente.
  • La higiene bucodental es fundamental, pero también las visitas periódicas al odontólogo. No esperes a que el niño sufra un problema para llevarle al dentista pues entonces sufrirá odontofobia toda la vida.

Tomar dulces a diario incrementa en un 55% el riesgo de necesitar tratamientos dentales

Reproducimos una nota de prensa de Europa Press

El VI estudio anual sobre Hábitos Bucodentales en niños, en el que han participado cerca de 1.300 niños de toda España de entre 6 y 12 años, revela que tomar dulces a diario incrementa -en un 55%- el riesgo de necesitar tratamientos odontológicos.

Niños e Higiene Dental

Esta conclusión se desprende de los datos obtenidos que revelan que, de los niños que toman dulces a diario, el 56% ha tenido que someterse a algún tratamiento dental; el 46,6%, en el caso de los que comen dulces dos o tres veces por semana; y sólo el 35,7% de los niños que comen muy de vez en cuando. Además, el 20,3% de los niños que come dulces a diario tiene algún diente o muela picada, mientras que la cifra desciende hasta el 8,4% de aquellos que comen dulces muy de vez en cuando.

Según el estudio, en colaboración con la Universidad de Murcia, y que refleja cómo cuidan los más pequeños de la casa sus dientes y cuáles son sus hábitos de higiene bucal, el 9,9% de los niños españoles toma dulces todos los días, dos o tres veces por semana lo hace el 35,0%, una vez por semana el 23,1% y muy de vez en cuando o nunca el 32%.

La ingesta excesiva de dulces, sobre todo los carbohidratos refinados, interviene como factor predisponente a la caries dental, por lo que es necesario controlar la cantidad que los niños toman, y asegurarse de que mantengan una correcta higiene bucodental después de su ingesta.

Otro de los aspectos destacados que se desprende del estudio, es que sólo el 59% de los niños españoles de estas edades se cepilla los dientes antes de irse a la cama. Se trata, éste, de un requisito fundamental para mantener una boca sana, ya que durante la noche disminuye la formación de saliva, agente básico que ayuda a limpiar la boca de bacterias. Además, aunque el 99,6% de los niños tiene cepillo de dientes en casa, no todos se cepillan los dientes a diario (el 9,7% no lo hace) y sólo el 60,8% se los cepilla al menos tres veces al día. La diferencia en este sentido entre niños y niñas es prácticamente inexistente ya que el 89,5% de niños y el 91,2% de niñas, se cepillan a diario

Otro de los datos extraídos del estudio es que sólo el 39,7% de los niños cambia el cepillo de dientes cada tres meses, tal y como recomiendan los profesionales para que éste siga realizando su función de forma correcta, ya que pasado este tiempo, las cerdas pierden resistencia y efectividad y por tanto la limpieza bucal se vuelve deficiente.

Una buena salud bucal reduce el riego de padecer demencia o Alzheimer

Artículo original de Terra.com, foto de ThinkStock
Salud bucal y Alzheimer

Una investigación llevada a cabo en Estados Unidos durante 18 años confirmó que la mala higiene dental es uno de los factores que podría desencadenar a largo plazo enfermedades como demencia senil o Alzheimer (la forma más común de la demencia). Según el estudio, que fue dirigido por la experta Annlia Paganini-Hill, las personas que no se cepillan los dientes diariamente tienen un 65% más de probabilidad de desarrollar enfermedades mentales.

Diversos estudios ya habían confirmado que la mala higiene bucal está directamente asociada con enfermedades como la diabetes, accidentes vasculares y cardíacos, pues las bacterias causantes de la enfermedad de las encías (gingivitis) pueden alojarse en otras partes del cuerpo y predisponer a una gran cantidad de trastornos.

Paganini-Hill señala que, aunque investigaciones anteriores ya habían revelado que las personas con Alzheimer tienen una mayor concentración de gérmenes provenientes de la boca que una persona sin el mal, este estudio comprobó que las bacterias acumuladas en la cavidad oral por la mala higiene pueden alcanzar el cerebro y causar inflamaciones y daños significativos.

Participaron del estudio 5.468 adultos mayores que vivían en una comunidad de retiro en California, EE.UU., los cuales fueron seguidos por alrededor de 18 años. En el inicio, los participantes tenían entre 52 y 105 años (un promedio de 81 años) y ninguno presentaba síntomas de demencia. Todos respondieron sobre sus hábitos de salud dental, el estado de sus dientes, y si usaban dentaduras postizas.

Tras un seguimiento de casi dos décadas, el equipo encontró – a través de entrevistas, historias clínicas y, en algunos casos, el certificado de defunción – que a 1.145 se les había diagnosticado demencia. El estudio reveló que las personas cuya higiene era deficiente, o sea, que no se cepillaban los dientes todos los dias, tenían 65% más probabilidades de sufrir enfermedades mentales, al ser comparados con los participantes que se lavaban los dientes tres veces al día.

Esta investigación confirma lo que muchos ya habían comprobado a través de otros estudios científicos: la higiene bucal no sólo ayuda a tener una boca saludable y una sonrisa atractiva sino que aleja diversas enfermedades que pueden ser fatales.

Precaución a la hora de consumir en Navidad alimentos extremadamente duros o dulces

El turrón y el marisco, dos productos típicamente navideños, pueden perjudicar los dientes si no se consumen con precaución, alerta la odontóloga María Cabrillo, quien recuerda que en esta fecha se incrementan las cenas y comidas copiosas aumentando el consumo de productos con enorme cantidad de azúcar y de alimentos extremadamente duros.

Por ello, ofrece los siguientes consejos para que los dientes no sufran, siendo el principal mantener unos buenos hábitos de limpieza y cuidado. Así, recuerda, es importante mantener los hábitos de higiene bucodental se realicen durante todo el año: lavarse los dientes después de cada comida, hacerse limpiezas bucales de forma periódica, revisiones, etc.

“Se recomienda hacer un buen uso de la dentadura, evitando su utilización inapropiada para otros fines que puedan deteriorarla”, añade, pero además, en el caso de las personas con ortodoncia, incide en que deben tener especial cuidado con aquellos alimentos más duros con el fin de evitar posibles deterioros.

En el caso de los más pequeños, es conveniente controlar la ingesta de dulces y golosinas. En este sentido, recuerda que recientes estudios inciden en que el 54 por ciento de los padres afirma evitar que sus hijos coman alimentos con mucho contenido de azúcar, aunque en estas fechas es algo que resulta especialmente difícil.

Los expertos alertan de que es habitual percibir un repunte en las visitas a los odontólogos en el mes de enero. Esto, sin duda, se puede deber a causas como la necesidad de reparar pequeños accidentes en prótesis, dientes o aparatos ortodónticos, o por la necesidad de hacer una limpieza después de los excesos; aunque también, añaden, puede deberse a un buen propósito de por el comienzo del año.