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Campaña publicitaria COEC

El COEC puso en marcha desde Barcelona, 15 de junio del 2016, una nueva campaña publicitaria en defensa de la Odontología de calidad, que cuenta con el popular Mag Lari como protagonista. El presidente del COEC, el Dr. Antoni Gómez, explica que la campaña se enmarca en los esfuerzos que están haciendo desde el colegio en defensa de la Odontología, de sus profesionales y de la salud de los ciudadanos ante la evidencia de que, a veces, en algunas clínicas se llevan a cabo prácticas y tratamientos que pueden perjudicar al paciente y su salud bucodental.

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Miss postura pefecta, 1956

Miss Postura PerfectaMiss Postura Perfecta

Otra de esas curiosidades de la radiología que tanto nos gustan nos lleva al Chicago de 1956. La clásica frase de que “la belleza está en el interior” alcanzó su máxima expresión durante un congreso de quiroprácticos celebrado en dicha ciudad.

Los organizadores tuvieron la ocurrencia de convocar un concurso de belleza pero sin basarse únicamente en la apariencia externa, buscaban el cuerpo perfecto incluso estructuralmente. Para ser la vencedora de Miss Postura Perfecta – que así se denominó el certamen – había que demostrar ser la modelo con el cuerpo mejor diseñado, de modo que en lugar de buscar curvas, lo que se valoraba era, entre otras cosas, la columna vertebral más recta.

Miss Postura PerfectaUna de las pruebas consistía en colocarse sobre dos básculas (un pie en cada una) para pesar simultáneamente las dos mitades del cuerpo de cada una de las participantes. Las tres finalistas obtuvieron una puntuación perfecta, consiguiendo exactamente el mismo peso en sus lados izquierdo y derecho. La suma de este equilibrio estructural más la armonía de su torso en una radiografía coronaron a la joven Lois Conway, de 18 años, como Miss Postura Perfecta 1956.

El de 1956 no fue el primero ni el último de estos concursos, de los que hay registros entre las décadas de 1920 y 1960, aunque sí el que mejor documentado ha llegado hasta nuestros días gracias a la cobertura del Chicago Tribune. Eran utilizados por asociaciones de quiroprácticos para promocionar la utilidad de la profesión en la búsqueda del cuerpo perfecto, pero a medida que creció la conciencia sobre la exposición innecesaria a las radiaciones su popularidad decreció, y los propios quiroprácticos dejaron de usarlos como promoción una vez Estados Unidos los reconoció como profesión sanitaria.

Cuando las radiografías se hacían en zapaterías

Traducido de io9.com

La historia contiene muchos ejemplos de funciones médicas realizadas por gente aterradoramente no cualificada. Los barberos eran también dentistas, la mujer más mayor del pueblo solía ser la comadrona, y los rayos-X se aplicaban a los pies de los niños por… ¡zapateros!

Rayos X en zapaterías

No es un secreto que la gente de los años 30 y 40 del siglo XX estaba fascinada por la radiación. La gente añadía radio en los tónicos, la comida e incluso la pasta de dientes. Se freían bajo lámparas UVA y usaban radiación para mutar verduras de jardín. De modo que cuando encontraron la manera de verificar la talla de un zapato mediante el “simple” procedimiento de hacer una radiografía al pie del cliente, se lanzaron a ello.

Fluoroscopio de zapateríaEl fluoróscopo de adaptación de zapatos consistía en una pequeña caja en la parte inferior, en la que se metían las puntas de los pies, y tres ventanas diferentes de visualización. Una vez los pies eran introducidos, el cliente estaba básicamente sobre un tubo de rayos X, cuyos haces se emitían hacia arriba de manera que una imagen fluorescente de los pies era visible a través de cada una de las ventanas de visualización. El niño, su padre y el zapatero miraban por cada una de las ventanas. Si los dedos estaban presionados contra la punta del zapato, este quedaba pequeño. Si el zapato dejaba algo de espacio junto al pulgar, estaba perfecto. El único blindaje de seguridad en el fluoroscópio era una pequeña capa de aluminio. Los folletos recomendaban a las tiendas ubicar el fluoroscopio en el centro de la tienda, de modo que todo el mundo lo viera.

El fluoroscópio de pies se inventó originalmente para procedimientos médicos “legítimos”. Soldados heridos durante la primera guerra mundial, que necesitaban ajustes especiales en sus botas, podían hallar su par más fácilmente si la persona que se los ajustaba podía ver lo que ocurría bajo la piel de los zapatos. Fue después de la segunda guerra cuando la cosa se convirtió en peligrosa e innecesaria. Pese a que los folletos que acompañaban la máquina pedían a los empleados de la tienda que derivasen a cualquier persona con problemas médicos a un doctor en lugar de intentar ayudarles en la tienda, estaba el asunto de los pies crecientes de los niños, que necesitaban pasar por la máquina para encontrar la nueva talla cada vez. Y claro, quienes los dependientes se exponían mucho más de lo que es saludable para nadie. No fue hasta los 50 cuando las máquinas finalmente abandonaron las tiendas.

Juguetes para explicar procedimientos médicos a los niños

Traducido desde fast co. design

Radiología para niños

Un viaje al interior de un TAC puede ser una experiencia muy incómoda: Tumbarse en una estrecha camilla y ser deslizado en un tunel en el que se espera que uno se quede perféctamente inmovil durante media hora mientras un tubo de rayos X gira a tu alrededor. El examen pone a prueba los nervios incluso de quien entiende el procedimiento, pero puede ser francamente aterrador para un niño. Para desmitificar este tipo de procedimientos a los niños, el personal hospitalario suele usar muñecos e instrumental médico real (como jeringuillas o vías), pero estos métodos nos son infalibles a la hora de disipar el comprensible miedo.

“Los exámenes y operaciones son una causa de ansiedad en pequeños pacientes, que puede ser paliada si se les informa de lo que se les va a realizar durante la visita” dice Hikaru Imamura, un reciente graduado de Eindhoven. Tras ver las herramientas explicativas con las que cuentan los hospitales, incluyendo videos y videojuegos, el joven diseñador japonés decidió aproximarse de otra manera: “Pienso que es más importante hacer cosas que atraigan el interés de los niños, como cosas con las que puedan jugar. Y como resultado, he creado juguetes que tienen dispositivos sencillos como luz y sonido, en lugar de reproducir los detalles de las máquinas de alta tecnología que representan”

Procedimientos para niños

Sus juguetes reproducen cuatro elementos comunes del equipamiento médico – TAC, Máquina de Rayos X, Ecocardiógrafo y Electrocardiógrafo – en piezas sencillas de madera, y cada una tiene una luz o un sonido, de modo que los niños pueden imaginar cómo funcionan estas extrañas máquinas. El paciente se representa como parte de una familia de osos. Imamura incluso ha diseñado libros de dibujos como acompañamiento. Actualmente colabora con un hospital universitario en Holanda para desarrollar otros dos juguetes: Una sala de operaciones y una de resonancia magnética.

Instrumental de odontología de siglos pasados (y III)

Cerramos el repaso a los artilugios con los que se tenían que apañar los pioneros de la odontología con los cinco últimos utensilios, que podrían estar perfectamente en una exposición de torturas chinas o de la inquisición.

Cincel

Cincel óseo (1780)
Quizá el más cruel de todos los aparatos de esta galería. Este artefacto se clavaba en la encía para extraer los dientes usándolo como una pala

Secateur Secateur (1810)
Desde Francia llega este dispositivo que raya con la tortura. Las puntas se fijaban en la encía bajo el diente y se usaba el tornillo para apretar hasta que este emergía.
Ecraseur Écraseur lingual (1850)
Este artilugio parece no dar mucho miedo a simple vista. Se usaba para eliminar partes de la lengua afectadas por infecciones. La parte en cuestión se rodeaba por la cadena o cable y se hacía girar la rueda. De esta manera la zona afectada iba siendo estrangulada y viendo reducido el flujo sanguíneo en ella. Una vez hecho esto, simplemente se cortaba con un cuchillo.
Pata de cabra Elevador de pata de cabra (S. XVIII)
Esta pequeña palanca se utilizaba para forzar a soltar un diente si este se mostraba especialmente reticente a soltarse de la encía durante una extracción.
Maniquí Dental Maniquí dental (1930)
Este equipo era el estándar sobre el que los estudiantes de odontología hacían sus prácticas. Los pequeños salientes que sobresalen de la pieza inferior servían para fijar máscaras de goma sobre el maniquí y así darle un aspecto más humano.

Instrumental de odontología de siglos pasados (II)

Seguimos repasando piezas del instrumental de los dentistas de siglos pasados. Por si guardabais alguna esperanza, vais a poder ver también los mecanismos de anestesia, que estaban desgraciadamente igual de avanzados.

Abrebocas

Abrebocas (S. XVII)
Así, como suena. Este dispositivo se instalaba en la boca del paciente para mantenerla abierta durante la intervención. Cada vuelta del tornillo forzaba la boca a abrirse un poquito más.

Taladro digital

Taladro digital (1870)
En este caso digital no tiene que ver con la informática, sino con los dedos. Este taladro se fijaba al dedo del especialista que perforaba el diente haciéndolo girar.

Aturdidor

Aturdidor Wilcox-Jewett (1905)
Esta jeringuilla de aspecto aterrador se usaba para inyectar cocaína en las encías, ya que hace 110 años era uno de los anestésicos legales disponibles.

Llave dental

Llave dental (1810)
Antes de que las tenazas las llevasen al desuso, este dispositivo era el más usado para las extracciones dentales hasta prácticamente el siglo XX. Por desgracia, en muchas ocasiones el diente se partía en dos antes de poder ser extraido.

Abrebocas

Abrebocas (S. XVI)
Si bien es similar en función al abrebocas que mostrábamos al principio, este instrumento más “delicado” en apariencia no buscaba mantener la boca abierta durante una intervención. En realidad, se usaba para desbloquear y forzar la apertura de pacientes con trismo, es decir, pacientes cuyo músculo masetero se encuentra contraído obligando a mantener la mandíbula cerrada. Muchas veces este problema estaba asociado a la enfermedad del tétanos.

¿Cómo hacen las rayas a la pasta de dientes?

Solo unos pocos nos hemos preguntado cuál es el proceso de fabricación de la pasta de dientes, o de donde se obtienen sus distintos componentes. Sin embargo, a prácticamente todos nos ha intrigado en algún momento cómo hacen para que las rayas se mantengan en su sitio dentro del tubo y siempre se dibujen a la perfección sobre el cepillo.

Hoy respondemos a la esta pregunta, y a las anteriores con este vídeo del Discovery Channel

Instrumental de odontología de siglos pasados (I)

Ya hemos desmontado varias veces el mito de lo doloroso que es visitar al dentista, aunque repasando el instrumental que se usaba hace un siglo, entendemos que esa mala fama se extendiera.

Tenaza de tornillo

Tenaza de tornillo dental (1848)
Un tornillo central telescópico se extiende fijado en su lugar por las palas laterales, permitiendo perforar con seguridad la raíz del diente

Taladro a cuerda

Taladro a cuerda (1875)
Este taladro fue el primer modelo capaz de funcionar de manera continuada tras darle cuerda como a un juguete infantil

Tenazas dentales

Tenazas dentales (S. XVII)
Si bien esta herramienta ha seguido usándose hasta la actualidad, la versión de hace 400 años no parecía ni precisa, ni delicada.

Pelicano dental

Pelícano dental (S. XVII)
Llamados así por la similitud con el pico de este animal, este instrumento se conoce desde el S. XV. Se utilizaba para realizar extracciones.

Taladro de Arco Taladro de Arco

Taladro de arco (Año 7000 a.C.)
Esta herramienta que parece diseñada para hacer fuego, en realidad se utilizaba para taladrar el esmalte de los dientes. El mecanismo era el mismo, pero la punta se apoyaba sobre el diente a tratar y después se hacía girar como se ve en la segunda imagen.

Selfies radiólogos

Cuando a finales del año pasado el Dicccionario Oxford de la Lengua Inglesa escogió “Selfie” como palabra del año 2013, no eran conscientes de que en realidad se estaban adelantando un año. La autofoto publicada por la presentadora estadounidense Ellen deGeneres durante la gala de los Oscars de este 2014 puso este anglicismo en todos los medios a lo largo y ancho del planeta.

Desde entonces, prácticamente todo el mundo, sin necesidad de ser una celebridad ha sucumbido a la moda del selfie y ha publicado una autofoto en sus perfiles de redes sociales. Los hay de todo tipo, desde fotos en el espejo del lavabo, a instantáneas tomadas minutos antes de caer al vacío por un acantilado. Porque en ocasiones, las ganas de estar a la moda superan al sentido común.

Selfie radiólogo

Y eso es precisamente lo que les ha ocurrido a este equipo de radiólogos, que para ser los más originales publicando su selfie, se han expuesto de manera innecesaria a los rayos X de su aparatos.

Conviene recordar que la radiología es un asunto serio, y aunque aquí siempre lo intentemos tratar con una sonrisa no hay que tomarlo a la ligera. Exponerse a una radiografía ha de estar siempre justificado por razones de diagnóstico y bajo la aprobación y supervisión de personal cualificado.

¿Cómo nació la primera prótesis de porcelana?

Extracto de un excelente texto de la BBC

Tradicionalmente, antes del siglo XVIII reír era desdeñoso: alguien se ríe del otro, de su situación, de cuán ridículo es.

En las artes plásticas, había estado en boga la idea de que la mejor forma de mostrar la personalidad y el carácter de alguien era en reposo: si estaba sonriendo o gritando, el artista terminaba pintando el gesto, no a la persona. Se pensaba que la esencia del individuo no era fielmente expresada con una emoción pasajera. Sin embargo, Louise Élisabeth Vigée LeBrun -considerada por algunos como una la pintora más importante del siglo XVIII y ciertamente una de las más exitosas artistas de una época en la que ser mujer era un obstáculo- tenía otra visión de la sonrisa.

Vigée LeBrun

A Madame Vigée LeBrun le entusiasmó otra corriente que en esa época estaba muy presente en la literatura, según la cual los sentimientos son los que muestran el verdadero yo… la gente a menudo está llorando en las representaciones del siglo XVIII pero, de hecho, la sonrisa tiene el mismo valor expresivo.

Sin embargo, si lo que se quería mostrar era algo agradable, había que tener dientes blancos.

Y precisamente, en ese momento en Francia, particularmente en París, se pasó de la extracción dental a la odontología. Una palabra nueva en francés aparece en ese siglo: dentistería.

El cuidado de la boca hasta ese punto era bastante básico: la gente se frotaba los dientes diariamente con un trapo, o usaban un palillo para limpiar las muelas, y eso era todo. Si empezaba a doler, había pociones pero si no se calmaba, la única solución era la extracción.

A partir de la década de 1720, un grupo de gente con conocimientos de cirugía se autodenominaron dentistas y ofrecían lo que hoy reconocemos como odontología moderna, que es preventiva -calzas, blanqueadores, ortodoncia- y que de alguna manera considera la extracción de muelas como un fracaso.

Nicolas Dubois de Chémant

A finales del siglo, un cirujano parisino, Nicolas Dubois de Chémant, tuvo una experiencia desagradable. Era 1788 y tuvo que pasar una velada con una dama de la alta sociedad con dientes artificiales y una halitosis muy fuerte. Se le ocurrió entonces que era posible hacer dientes de porcelana para usarlos en vez de las apestosas y perecederas prótesis hechas de dientes humanos o de huesos de animales que se utilizaban hasta entonces en las dentaduras.

Para 1789, tras varios experimentos en los que apeló a la pericia de la prestigiosa fábrica de porcelana Sèvres, los “dientes incorruptibles” eran una realidad.