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Al cole con energía

Consejos para la vuelta al cole, cortesía de Bocasvitis

Vuelta al cole - BocasvitisLlegó el momento. A los niños les toca recuperar los hábitos perdidos durante el verano y superar esa prueba de fuego que supone el primer día de clase.

Para que tanto los peques como los adultos podamos llevarlo lo mejor posible, aquí os dejamos unos sencillos consejos que harán la vuelta al cole más fácil.

Mantener los buenos hábitos: durante las vacaciones, nos solemos relajar un poco y nos alimentamos de forma más desordenada, a veces nos olvidamos de seguir al 100% los hábitos de higiene, etc. Antes de empezar el cole, es bueno que los peques vayan recuperando los buenos hábitos de alimentación e higiene, como la limpieza bucodental diaria durante 2 minutos 3 veces al día.

El jet lag escolar: en unas vacaciones tan largas, los peques un día comen a las 2 y otro a las 3, a veces se acuestan a las 10 y otras a la 1 de la madrugada, se pasan el día jugando y no quieren ni ver las libretas con los deberes delante. Ahora llega el momento de volver a la rutina y, para que el cambio no sea demasiado brusco, es recomendable recuperar los horarios habituales varios días antes del primer día de clase. De esta forma se adaptarán mejor y más rápido.

No sin mi compi: ese osito de peluche, esa muñeca o esa manta que lleva acompañando todo el verano a nuestro peque ya forma parte de su día a día. No pasa nada si se lo lleva a clase los primeros días. De hecho le dará seguridad y le hará compañía si se siente un poquito triste.

Se le pasará: a veces a los peques en estos primeros días les cuesta dormir, tienen menos apetito o recuperan viejos fantasmas que habían vivido en el pasado. No debemos preocuparnos, es algo pasajero.

Mentiras fuera: las pataletas y los llantos están ahí, pero una mentira no solucionará nada. A veces es duro, pero debemos abandonar el aula y despedirnos sin engaños.

Un poquito más: las tardes en casa deben ser divertidas, incluso debemos prestarles más atención que normalmente. Es una forma de que entiendan que, además de lo que disfrutan en casa, ahora también pueden pasárselo pipa en la escuela.

Correr nos altera la salud bucodental

Un interesante artículo de ABC Salud

Correr y salud bucodental

Aparte de las lesiones por una exposición excesiva al sol, correr es una de los deportes más completos desde un punto de vista de salud. Sin embargo, según una investigación que se publica en «Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports», los corredores podrían sufrir un mayor riesgo de erosión dental y de caries.

Un equipo de investigadores alemanes ha visto que los triatletas presentan una mayor erosión dental que los que no son atletas. Además, los investigadores hallaron que aquellos atletas que entrenan de forma regular semanalmente tenían más caries que los que entrenaron menos. «Es posible que el alto consumo de carbohidratos de los triatletas, bebidas deportivas, geles y barritas energéticas durante el entrenamiento, puede bajar el pH de los dientes por debajo del nivel crítico de 5,5», señala Cornelia Frese, autora del trabajo. Y ello, afirma, «puede provocar la erosión dental y caries». Además, añade, «los atletas respiran por la boca durante el ejercicio y la boca se seca produce menos saliva, que normalmente protege los dientes».

Frese, una habitual corredor de maratón, trabaja en el Departamento de Odontología del Hospital Universitario de Heidelberg (Alemania). Ella y su esposo, el triatleta Falko Friese, forman parte de un equipo que ha analizado la salud dental de 35 triatletas que entrenan casi 10 horas a la semana en deportes como el ciclismo, atletismo y natación. Los atletas fueron examinados para determinar su mayor nivel de caries y erosión dental. Además los investigadores también obtuvieron una prueba de saliva de los atletas en reposo y durante el ejercicio. Todos los resultados se compararon con un grupo control.

Ambos grupos tenía una media de edad de 36 años, pero los atletas tenían un índice de masa corporal (IMC) menor -se sabe que un IMC menor se correlaciona con muchos resultados positivos para la salud-.

Los investigadores descubrieron que el 46% de los atletas tomaba bebidas deportivas durante el entrenamiento, y el 51 por ciento de agua. Setenta y cuatro por ciento utilizaba geles o barras.

Los resultados de las distintas pruebas dentales revelaron diferencias estadísticamente significativas entre los dos grupos. El tipo de bebida deportiva consumido no estaba vinculado a las caries; sin embargo, hubo una diferencia altamente significativa en la erosión de los dientes, más frecuente en los atletas más activos.

En reposo, los miembros de los dos grupos tenían perfiles similares de saliva. Sin embargo, cuando comenzaron a hacer ejercicio, los atletas producen menos saliva y ésta era más ácida (es decir, pH inferior a 7). Además, el grado de acidez aumenta en relación al tiempo de ejercicio. La saliva, señalan los expertos, se considera importante para la buena salud dental.

¿Qué hacer si se te cae un diente por un golpe?

Unas indicaciones de Buccasana.es, imágen de Flood G.

Pérdida de un diente - Flood G.

La “avulsión dental” te sonará a chino. Los dentistas utilizan este término cuando a alguien se le cae un diente por un golpe. Es una situación muy común que puede deberse a una caída accidental, un trauma relacionado con el deporte, un accidente de coche, por masticar alimentos duros o –más a menudo de lo que pensamos– por una pelea. ¿Qué hacer si se te cae un diente por un golpe violento? ¿Lo damos por perdido o podemos reimplantarlo?

En estas situaciones es importante actuar rápido, lo que no significa que debas entrar en pánico. Aunque nos asuste ver brotar sangre de nuestra boca, debemos mantener la calma, para lo que te ayudará saber que en ocasiones sí es posible reimplantar el diente impactado, siempre que sea uno definitivo y no de leche. Ahora que sabes esto, te mostramos qué pasos debes seguir si se te cae un diente por un golpe:

  • Coge el diente por la corona (el borde por el que masticamos), nunca por la raíz. Es preferible que previamente te limpies las manos con agua y jabón para desinfectarlas. En caso de que se le haya adherido suciedad, límpialo con agua durante sólo unos segundos, no utilices alcohol ni agua oxigenada para hacerlo.
  • Mantenlo en buen estado. Intenta colocarlo en el lugar del que se desprendió, alineado con el resto de dientes. Para mantenerlo fijo, puedes ayudarte de una gasa y morder suavemente. En caso de que no te sea posible colocarlo en su lugar de origen, puedes ubicarlo en la cara interna de la mejilla o entre el labio y la encía inferiores. Si no puedes emplear ninguno de estos métodos, coloca el diente en un recipiente con un poco de leche –preferiblemente entera–, suero o incluso saliva.
  • Llévalo al odontólogo lo antes posible. Cuanto menos tiempo pase, más probabilidades tendrás de salvar el diente caído. Además, puede que las terminaciones nerviosas hayan quedado expuestas, por lo que necesitarás la ayuda de tu dentista para evitar la infección y el dolor.

Probablemente te preguntes cuál será la vida de ese diente en caso de que podamos reimplantarlo. Desgraciadamente, no tenemos una respuesta concreta a esta pregunta ya que este tratamiento es poco predecible, es decir, no existen estudios bien diseñados para poder sacar conclusiones con evidencia científica sobre lo que ocurrirá en el futuro. En todo caso, a estos dientes suele hacérseles una endodoncia, por lo que no podemos comparar su vida media con la de unos dientes sanos puesto que, evidentemente, durarán menos. Pese a todo, en medicina a veces se trata de alargar la vida con buenas condiciones.

Si no fuese posible recuperar el diente perdido, los dentistas aconsejan reponerlo para evitar problemas mayores para la salud y estética de nuestra boca. Para descartar futuras situaciones de este tipo, puedes usar un protector bucal para practicar deportes de contacto; usar siempre el cinturón de seguridad; evitar los alimentos especialmente duros, como algunos caramelos y turrones; y, sobre todo, evitar las peleas. Según la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial (Secom), las agresiones son ya la principal causa de las fracturas maxilofaciales en España.

Hábitos para superar la época estival con buena salud bucodental

Unos consejos que nos llegan desde Industria Dental 
Dientes veraniegos - zahnarzt hannover

Ha llegado el buen tiempo y con él una época caracterizada por el descanso y el relax. Los hábitos adquiridos durante todo el año cambian debido a los diferentes horarios que se adquieren, el tipo de comida ingerida y por encontrarse durante menos tiempo en la residencia habitual, entre otros factores. La suma de lo anterior puede ocasionar que durante el verano, si no existen ciertos cuidados, dientes y encías sufran alguna anomalía.

Por ello, os ayudamos a contar con una serie de cinco consejos saludables para disfrutar de una buena higiene y alimentación, evitando, así, que a la vuelta de vacaciones se presenten problemas de salud bucodental.

  • Continuar con unos hábitos de higiene diaria saludables, recomendando el cepillado de los dientes después de cada comida, aunque no se esté en el hogar, para impedir que se acumulen restos, que pueden provocar infecciones.
  • Mantener una dieta equilibrada y saludable con protagonistas como las frutas y las verduras en la mayoría de las comidas. Una buena alimentación repercute directamente en el cuerpo y la boca.
  • Evitar el consumo de bebidas azucaradas para combatir la deshidratación ya que los azúcares provocan caries en los tejidos duros.
  • Cambiar las bebidas azucaradas por agua o infusiones, como el té verde, tomando entre 1,5 y 2 litros al día, ya que beneficiará a la salud oral.
  • Acudir, terminadas las vacaciones, a una de las dos revisiones recomendadas con el dentista, para evaluar el estado general de la cavidad bucal y realizarse, en caso necesario, una limpieza dental para solucionar los problemas que se han ocasionado durante la época estival.

La salud bucal en los viajes

Un consejo de PHB

Salud bucal en viajes - PHB

Llegan las deseadas vacaciones, y con ello las preparaciones del viaje. Un aspecto importante, y que no debemos descuidar, es el correcto mantenimiento de la higiene bucodental. Durante las vacaciones se suelen dejar de hacer cosas que, en el día a día, se hacen de forma rutinaria, y como el tema que nos concierne es la salud dental, hay ciertos pasos que no debemos pasar por alto.

A la hora de organizar las maletas para el viaje no debemos descuidar la preparación del neceser, con todo lo que nos haría falta para una correcta higiene dental, lo cual conlleva el cepillo de dientes, pasta dentífrica, hilo y seda dental y enjuague bucal. Hay que tener en cuenta, si se viaja en avión, la limitación a la hora de llevar líquidos o cremas en el equipaje de mano.

Uno de los errores más comunes a la hora de irse de vacaciones es dejarse olvidado, entre otras cosas, el kit de higiene bucal. Si este fuera el caso, no se debe caer en la tentación de comprar cualquier cepillo y pasta de dientes, lo ideal es intentar encontrar el mismo tipo que solemos utilizar habitualmente, aunque ello nos lleve un poco más de esfuerzo. No se debería bajar la calidad de los productos usados en la higiene bucal aunque sea por un corto periodo de tiempo.

Otro error habitual, y que no pasa solamente con la salud bucodental, es caer en la dejadez a la hora de seguir nuestras costumbres. Las vacaciones son una época en la que, generalmente, se tiende a descuidar el organismo. Se olvidan los horarios y las costumbres que tenemos estandarizadas durante el año, y lo mismo suele pasar con la higiene bucodental. Se puede caer en el error de descuidar u olvidar la salud bucal, pero hay que ser consciente que, al igual que se sube o se baja de peso con más o menos facilidad, caer en el abandono en la higiene dental puede conllevar complicaciones en el corto plazo de aparición de caries y problemas periodontales. Los problemas periodontales , se suelen manifestar en forma de sangrado o inflamación de las encías (síntoma de gingivitis), que de forma equivocada se puede creer que es normal y no lo es.

Debemos prestar especial cuidado a la alimentación, en verano se suele abusar de comidas con azúcar y bebidas carbonatadas. Si se come en casa lo ideal sería cepillarse los dientes después de cada comida, pero en el periodo estival, se suele comer en bares, restaurantes y chiringuitos de playa. Si nos olvidamos del cepillado a la hora de comer, a la hora de cenar nos puede pasar lo mismo, y caer en el abandono de una correcta higiene bucal. Para evitarlo, podemos recurrir a los kits dentales de viaje, ideales para llevar en el bolso o mochila. Si esto es prolonga durante las vacaciones, y observamos cambios en los dientes o encías, lo ideal sería acudir al odontólogo de confianza a la vuelta de las vacaciones para una revisión de los dientes y de las encías.

10 consejos para que los niños tengan unos dientes sanos (y II)

La semana pasada os presentamos la primera parte de un interesante artículo de Familia y mujer, que nos daba 10 claves para la salud bucodental de los más pequeños. Hoy completamos la lista con los 5 últimos consejos, ¡pero no por ello menos valiosos!

  1. Ser un buen ejemplo. Los niños suelen imitar el comportamiento de los mayores. Hay que compartir el momento del cepillado de los dientes con los hijos al menos dos veces al día, especialmente por la noche antes de dormir. El cepillado nocturno es el más importante, ya que mientras dormimos la salivación disminuye y los dientes están menos protegidos frente a las bacterias que producen las caries.
  2. Diversión. Se aconseja convertir el cepillado en algo “divertido”, acompañándolo con pequeños juegos para crear una rutina amena en los más pequeños.
  3. Limitar el consumo de dulces. No hay que eliminar los dulces de la dieta del niño, pero sí controlar y limitar su consumo, ya que aumenta el riesgo de sufrir caries.
  4. Reemplazar su cepillo de dientes. El cepillo de dientes del niño debe adecuarse a la edad del menor. Los padres también deben encargarse de cambiarlo cada tres meses, que es lo recomendado por los profesionales.
  5. Visitar al dentista periódicamente. Lo idóneo es que el niño acuda al dentista cuando haya cumplido los dos años y medio o tres o si ya tiene todos los dientes temporales. En ese momento el dentista podrá realizarle una primera exploración del estado de su boca y valorar si la dieta que lleva es correcta, así como la higiene dental. Lo más importante es que el niño acuda sin ninguna patología para que éste no asocie al odontólogo con dolor o miedo. A partir de los 7 u 8 años, los niños ya pueden hacerse una primera limpieza dental. Además, las visitas tempranas al odontólogo nos ayudarán a diagnosticar problemas como una mal posición dental o la mordida cruzada que en la edad infantil se pueden solucionar fácilmente gracias a la ortodoncia, mejorando así la sonrisa y la salud del niño, la masticación e, incluso, la fonación.

10 consejos para que los niños tengan unos dientes sanos (I)

Primera parte de un artículo de Familia y Mujer

Consejos dientes sanos - Familia y mujerLa prevención es la apuesta más eficaz para cuidar y mantener una boca sana para toda la vida. Los profesionales proponen a los padres 10 sencillos consejos para inculcar a sus hijos el hábito de lavarse los dientes todos los días y así evitarles posibles problemas bucodentales en el futuro.

Hoy os traemos la primera mitad de estos consejos

  1. Limpieza oral desde el primer día. La higiene de la boca no se debe limitar a cuando hay dientes. Los padres deben limpiar diariamente las encías del bebé con una gasa húmeda en agua tibia para evitar bacterias.
  2. Los dientes de leche también hay que cuidarlos. Los dientes de leche hay que cuidarlos de la misma forma que los permanentes, ya que cumplen funciones tan importantes como la de masticar o hablar. Si el niño presenta caries en un diente temporal, el riesgo de que el diente permanente resulte infectado es mucho mayor.
  3. Los padres deben supervisar el cepillado de sus hijos. En cuanto salen los primeros dientes hay que empezar a limpiarlos con un cepillo con cabezal pequeño de cerdas suaves y preferiblemente sin pasta dental para evitar que los niños la ingieran. A partir de los tres años, el niño puede participar en el cepillado, pero siembre bajo la supervisión de un adulto para asegurar que lo hace correctamente.
  4. Enseñarles a cepillarse los dientes. Para que los más pequeños aprendan a cepillarse correctamente, sin dejarse ninguna pieza y sin riesgo de erosionar su esmalte, es recomendable establecer un orden metódico para que lo recuerden fácilmente: cepillar de arriba abajo y de abajo arriba incluso las encías para evitar la acumulación de sarro entre la encía y el diente, cepillar las muelas y la cara interna de los dientes, utilizar seda dental para retirar los restos que se quedan entre los dientes y finalmente limpiar la lengua.
  5. Explorar periódicamente la boca. Los padres deben revisar la boca de sus hijos para detectar la presencia de sarro, flemones o posibles caries. Esta exploración también servirá para evaluar la erupción dentaria primaria y observar si hay algún defecto en el esmalte, ya que un color extraño de la pieza dental puede indicar alguna dolencia.

Consejos simples para niños que succionan su pulgar

Artículo publicado en Dentista en tu Ciudad

Pulgares - pediatricdentistryofglensfalls.com

La succión del pulgar en realidad es un hábito natural de los bebés y niños pequeños, que
utilizan como una forma de relajación y lo hacen en mayor medida o frecuencia, cuando tienen hambre o cansancio.

Algunos padres se preocupan por este comportamiento e incluso tratan de evitarlo, aunque en la mayoría de los casos esto no es necesario, debido a que los niños dejan de chuparse el dedo por su cuenta, entre el primer y segundo año de vida. Sin embargo si la succión del pulgar continúa después de haberle salido los dientes delanteros permanentes, condición que se produce alrededor de los 5 años, se pueden presentar problemas estructurales que deriven en patologias.

También los chupetes son otro factor similar que pueden causar los mismos problemas y por ello los especialistas recomiendan retirarlos a los 4 años. Ahora cuando los niños ya mayores continúan a chupándose su pulgar, esto puede interpretarse como una necesidad ante el aburrimiento o por sentirse inseguros, por ello cuando esto sucede es necesario buscar el consejo profesional.

No existe un tratamiento específico para solucionar la extensión en el tiempo de la succión del pulgar en un niño, sin embargo se pueden aplicar estos simples métodos que a menudo suelen funcionar muy bien, estos son:

  • Felicitar a su hijo por no chuparse el dedo.
  • Encontrar otras maneras de ayudar a su hijo a encontrar la comodidad y sentirse seguro.
  • Trabajar con su hijo para encontrar una manera de detener la succión del pulgar, en función de sus gustos.
  • Acudir a un dentista para que le explique las razones por las cuales es importante que su hijo deje de chuparse el dedo y así comenzar a buscar soluciones.

Cuando estos métodos no funcionan, consulte a su dentista o médico pediatra acerca de si se puede hacer lo siguiente:

  • Usar una venda o protector para el pulgar.
  • Utilizar aparatos dentales (con mayor frecuencia si los dientes y la boca de su hijo se ven afectadas).
  • Colocar un medicamento amargo en el pulgar.

Fobia al dentista: cuatro argumentos para combatirla

Artículo de PortalesMedicos.comOdontofobia

La Odontofobia, o miedo irracional a la figura del dentista, afecta al 15% de la población, según la OMS. Este miedo no siempre tiene que ver con una experiencia negativa previa –esto se da en una mínima parte de los casos-, sino que generalmente se asienta en un temor injustificado a sentir dolor. Este temor irracional “lleva a muchas personas a no realizar la revisión periódica por ese miedo irrefrenable a que nos hagan daño, cuando en realidad se trata de una revisión, en la que simplemente van a ver el estado de nuestra boca, nos van a dar indicaciones sobre si debemos modificar nuestros hábitos de higiene y si detectan alguna caries incipiente o alguna inflamación o infección, nos indicarán cómo tratarla”, apunta el Dr. Iván Malagón, Odontólogo experto en Ortodoncia y Estética Dental. “Sin embargo, saltándonos la revisión, hacemos que un problema que tratado a tiempo a penas tenga consecuencias, se agrave, entonces sí, produciendo molestias y dolor agudo”.

Es fundamental convertir al odontólogo en parte de la rutina de salud desde la infancia, igual que lo son las revisiones con el Pediatra. “Si desde pequeño el niño reconoce como normales las visitas al dentista y adopta el hábito de las revisiones y de vez en cuando se somete a un tratamiento, no percibirá la figura del dentista como ese médico que me ve cuando me duele horrores la boca y, claro, como me duele tanto, no soporto que me toque”. También es clave la actitud de los padres, que lleven con naturalidad sus revisiones y que le planteen la relación con el odontólogo como una relación “de salud.

En el Día de Santa Apolonia, Patrona de los Odontólogos, el Dr. Malagón recuerda que este miedo al dentista “es tan generalizado como irracional” y desmonta los argumentos sobre los que se asienta ese temor, recordando que la Odontología cuenta hoy día con recursos suficientes para tratar a los pacientes sin dolor:

  • “No voy a la revisión porque me harán daño”: La revisión no duele. Es sólo una revisión: comprobamos el estado de nuestros dientes y encías y detectan patologías en su fase inicial. Fundamental para tratarlas de forma poco invasiva.
  • “Los tratamientos del dentista duelen”: Hoy día podemos decir que contamos con recursos suficientes para hablar de Odontología sin dolor: La tecnología láser nos permite tratar prácticamente todo tipo de dolencias sin anestesia y sin dolor, ni molestias para el paciente. Gracias al láser, podemos trabajar sin calentar y, por tanto, sin transmitir sensibilidad a la superficie del diente. Esta novedosa tecnología sustituye al bisturí, la turbina y la fresa, tres elementos que causan fobia al paciente porque suele asociarlos a dolor local.
  • “Lo paso fatal”: La sedación consciente nos permite actualmente relajar al paciente de forma que se mantiene consciente y colabora en el tratamiento.
  • “Me pincharán”: Si fuera necesario recurrir a un anestésico, los Odontólogos contamos hoy día con la formación específica para poder administrarlos sin causar molestia (precisamente el anestésico es para evitar el dolor).

Salud bucal en la menopausia

Extracto de un artículo de El milagro de Sonreir

Durante la menopausia, la mujer experimenta una serie de cambios hormonales que tienen consecuencias en la salud general y también a nivel bucal. En la menopausia, se reducen notablemente los niveles de estrógenos, un hecho que produce alteraciones significativas en los tejidos de la boca y repercute negativamente en la salud bucodental, deteriorando las encías o la mucosa bucal.

Habitualmente, en la mujer menopáusica se pueden apreciar trastornos que afectan a las encías: se vuelven más brillantes y secas, sangran más fácilmente y su color varía entre pálido y rojizo. Además, se puede manifestar un creciente malestar bucal, con sensación de quemazón, sequedad y mal sabor. Beber por lo menos dos litros de agua al día puede ayudar a combatir esta sensación de ardor bucal. También es recomendable evitar alimentos ácidos o los frutos secos, que tienden a aumentar esta sensación, y favorecer la salivación natural masticando chicle, por ejemplo.

El descenso de la producción de hormonas durante la menopausia conlleva, además de una serie de alteraciones en las encías, cambios en la mucosa bucal y en el hueso que sustenta los dientes. Estos cambios pueden alterar el color o la forma de los dientes e incluso provocar la pérdida de algunas piezas. A nivel bucodental, el envejecimiento óseo provoca la llamada gingivitis descamativa, una afectación de las encías que ocasiona una separación de las capas externas de éstas dejando al descubierto las terminaciones nerviosas y favoreciendo la aparición de caries.

Durante este periodo, es muy importante extremar los hábitos de higiene bucodental, acudir al especialista periódicamente y recibir un tratamiento médico específico para superar estas afecciones bucodentales y mejorar la calidad de vida.