Se desmiente el peligro sobre la glándula tiroides en mamografías

Es común escuchar que la glándula tiroides, situada a la altura del cuello, puede sufrir daños debido a la radiación cuando el paciente se realiza una mamografía. Estas afirmaciones alarmistas sobre una relación entre el aumento del cáncer de tiroides y la mamografía no sólo son infundadas, sino que también son potencialmente dañinas, ya que pueden llegar a disuadir a las mujeres de no realizarse sus estudios mamográficos anuales.

Nurse Assisting Patient Undergoing Mammogram

No existe radiación directa a la tiroides durante una mamografía. La única radiación que podría llegar sería la ínfima cantidad que rebote del pecho.  Este hecho se ha estudiado en profundidad y ha resultado que esta cantidad de rebote equivale a media hora de radiación existente en el ambiente de cada día, es decir, nada peligroso para la salud. En realidad, la tiroides de una mujer que se hiciera una mamografía cada año por 40 años recibiría la misma cantidad de radiación que la presente en el ambiente durante un día.

En los últimos 50 años, la tasa de mortalidad por cáncer de mama ha disminuido en más del 30% gracias a este examen por imagen médica.

Por lo tanto el protector plomado de tiroides , no solo es innecesario, sino que muchas veces es la causa por la cual se necesita repetir la prueba, aplicando entonces otra dosis de radiación que podría haberse evitado si no se llevara el collarín.

Fuentes:

http://www.scielo.org.ar/scielo.php?pid=S1852-99922012000200007&script=sci_arttext

http://www.ajronline.org/doi/pdf/10.2214/AJR.11.7225

http://www.scielo.org.ar/scielo.php?pid=S1852-99922012000200007&script=sci_arttext#no

http://www.massgeneral.org/imaging/about/newsarticle.aspx?id=2720

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