«Los refugiados tienen derecho a la salud bucodental»

El Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Cataluña (COEC), con la colaboración de varias ONG del sector dental y el patrocinio de Proclinic, ha puesto en marcha un programa de atención bucodental en los campamentos de refugiados de Grecia: Dentists4Refugees. Su presidente, el Dr. Antoni Gómez detalla a GACETA DENTAL su experiencia personal como integrante del primer grupo de voluntarios sobre el terreno, un encuentro que aprovechamos también para analizar la actualidad del sector odontológico y realizar balance de su mandato al frente del COEC.

—¿Cómo y por qué surge el proyecto solidario de salud bucodental Dentists4Refugees?

—Fue la ONG Amb les teves mans quien nos puso en alerta de la situación dramática de los refugiados en Atenas y de la gran necesidad de tratamientos odontológicos. La comisión social del COEC, coordinada por el Dr. Ventura Menardia, rápidamente en colaboración con todas las ONG que la integran, se puso manos a la obra y en un tiempo récord se gestó el proyecto denominado Dentists4Refugees.

—¿En qué consiste, exactamente, esta acción?

—Durante un año, dentistas voluntarios viajarán en turnos (con un mínimo de una semana y un máximo de tres a cuatro) para trabajar en una clínica habilitada con un sillón en el edificio de Khora Foundation en Atenas. También está previsto actuar dentro de los campos de refugiados.

El objetivo principal es devolver el derecho a la salud bucodental de los refugiados, creando un programa preventivo y asistencial de salud bucodental para mejorar esta última y, consecuentemente, el estado de su salud general, reduciendo, así, el nivel de morbilidad y de incidencia de las enfermedades bucodentales.

—¿Qué ONG, empresas o instituciones se han involucrado hasta el momento en este proyecto? ¿Está prevista la colaboración de alguna entidad más?

—Colaboran Odontología Solidaria, Dentistas Sin Fronteras, Zerca y Lejos, Amb les teves mans, el COEC, la ONG griega Khora Foundation, Inwocade Foundation, Proclinic y Normon. De momento, afortunadamente tenemos el proyecto bien cubierto gracias al patrocinador principal, Proclinic. Sin ellos Dentists4Refugees no sería posible. El Consejo de Dentistas y en concreto la Fundación Dental Española (FDE) van a colaborar también en el proyecto. Estamos trabajando para conseguir una unidad móvil y así poder acudir a todos los campos de refugiados.

—¿Cuál es el campo de acción de Dentists4Refugees? ¿Contemplan su ampliación a otras zonas?

—Por ahora, el proyecto se centra en Atenas y los campos de refugiados cercanos. Si bien somos conscientes de que hay más zonas donde poder actuar, el proyecto es limitado, tanto en recursos económicos como humanos. Vamos a ir poco a poco y veremos qué opciones tendremos en el futuro. Pretendemos establecer una clínica fija en un campo de refugiados oficial de entre 1.000 y 3.000 personas. Por sus características de acondicionamiento, los campos de Schisto y Malakasa son los adecuados para desarrollar el proyecto, por ofrecer la posibilidad de colaboración con otras ONG médicas como Médicos del Mundo y ofrecer así un servicio completo de salud.

Consideramos estos campos los más apropiados para llevar a cabo nuestra acción, tanto por las características de los refugiados, con elevado número de niños y mujeres de distintas nacionalidades, como por las de los campos: de seguridad, al ser campos oficiales, vigilados; con buenas condiciones de agua y saneamiento; con numerosas entidades trabajando; así como por su localización próxima a la ciudad de Atenas, con buena comunicación mediante autobuses. De entrada pretendemos proporcionar servicio bucodental a uno de dichos campos con la posibilidad de abastecer a refugiados de otros lugares próximos que se desplacen al mismo. En una segunda fase, plantearemos la introducción de equipos móviles para dar cobertura a los otros campos.

—El primer grupo de voluntarios integrado por usted y la dirección de Dentists4Refugees se desplazó a Grecia recientemente para establecer las bases del proyecto, ¿en qué consistieron?

—En primer lugar, en firmar convenios con Khora Foundation y Inwocade Foundation, asociaciones sin ánimo de lucro de Atenas. Nos entrevistamos con el cónsul Juan Sáenz de Heredia de la Embajada Española en Atenas, con el objetivo de informar de nuestra presencia en Atenas y del proyecto Dentists4Refugees. Además de supervisar y ordenar el material en la clínica donde se trabaja (Khora Foundation) y el piso donde se alojan los voluntarios. En definitiva, asegurarnos de que todo estaba a punto y listo para empezar. Y empezanos a trabajar con endodoncias, exodoncias, conservadora… unos días muy intensos.

—¿Cómo está siendo la respuesta por parte de los voluntarios de cara a participar en el proyecto? ¿Qué cifras de voluntarios inscritos manejan y cuál es su perfil mayoritario?

—La respuesta ha sido magnífica, la sensibilidad para con los refugiados es máxima, tenemos prácticamente completo el calendario de voluntarios para un año. Unos 100 voluntarios trabajarán en Atenas durante el primer año del proyecto.

—Y respecto al volumen de atenciones ¿qué estimaciones barajan?

—La verdad es que es algo prematuro, pero a modo orientativo, en dos semanas se han atendido a unos 150 pacientes. Ahora mismo solo contamos con un sillón dental, pero en breve tendremos dos y espero que también una unidad móvil.

—¿Qué le aporta implicarse en este proyecto desde el punto de vista personal? ¿Cómo ha vivido esta experiencia?

—La solidaridad con los demás, en especial con los más desfavorecidos como es el caso de los refugiados, hace que duermas satisfecho del trabajo realizado. Es una cura para el alma, la mirada de un niño al que has podido ayudar te llena; sacrificar tu tiempo, tu trabajo, el estar con tu familia, etc. queda compensado porque sabes que estás haciendo algo bueno, lo correcto, lo que te gustaría que hicieran por ti si estuvieras, por desgracia, en la misma situación. Vivo este proyecto con mucha ilusión; lo vamos a dar todo.

—¿Qué situaciones le han marcado más?

—Es muy triste ver la magnitud de la tragedia de los refugiados, en muchos casos se trata de familias que tenían un buen nivel de vida y que, a causa de la guerra, lo han perdido todo, es inevitable pensar que te podía pasar a ti y a tu familia. Toca bastante la fibra ver a niños con un futuro muy incierto. Esto siempre es duro.

—Hace aproximadamente un año se puso en marcha la Clínica Solidaria del COEC en colaboración con Cruz Roja de Cataluña, ¿qué balance haría de su funcionamiento?

—Muy positivo. El flujo de voluntarios es bueno, la Universidad Internacional de Cataluña (UIC) colabora y Henry Schein se está portando genial. Están muy comprometidos con el proyecto de la Clínica Solidaria del COEC. De momento, trabajamos dos días a la semana con la idea de ampliar. Estoy muy orgulloso de haberlo conseguido, si bien, pienso que lo que hacemos es tapar las vergüenzas de un Gobierno y Administración que debería garantizar la atención bucodental, en especial a los más desfavorecidos. El Estado debería asumirlo y no las ONG, ni los colegios profesionales.

—Poniendo la vista en la actualidad del sector ¿qué balance haría del reciente archivo del caso Funnydent?

—Un despropósito más de la justicia en este país. El COEC no comparte las conclusiones del Juzgado y considera que no existen motivos para decretar el archivo de la causa. A estos efectos, el COEC presentará recurso contra la Interlocutoria del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Navalcarnero, como seguro que harán otros muchos afectados. El COEC estará siempre junto a los dentistas y los pacientes que se han visto perjudicados por la actuación del Sr. López Vivar.

—El COEC se muestra muy activo en la lucha contra la «mercantilización de la pobreza». Desde su cargo de presidente, ¿cómo describiría la situación actual del sector?

—De vergüenza. A los políticos se les tiene que caer la cara de vergüenza. En este país, a alguien sin recursos se le opera de cataratas o del corazón, pero cuando se trata de la boca no se hace nada. El paciente solo tiene dos opciones: acudir ‘casi mendigando’ a asistentes sociales, Cáritas, Cruz Roja, ONG, y clínicas solidarias de los colegios, o caer en manos de empresas de falsa solidaridad.

—En los años que lleva presidiendo el COEC, ¿podría destacar los principales logros alcanzados?

—Bajar la cuota 10 euros. Además, los colegiados de baja no pagan la cuota ni el seguro de Responsabilidad Corporativa (RC). La economía del COEC está saneada, hemos ajustado la plantilla y tenemos un seguro de RC muy competitivo, que cuesta la mitad del que teníamos antes. Además, los colegiados del COEC pueden acceder a más de 300 revistas científicas electrónicas gratuitamente, las conferencias las realizamos en streaming y cualquier colegiado puede verlas desde su casa si quiere.

Hemos actuado por primera vez como lobby a nivel político, consiguiendo mociones parlamentarias que esperamos culminen con la regulación de la publicidad y la titularidad de las clínicas solo para dentistas. Hemos cumplido un 85% de la 100 promesas electorales que hicimos. Se puede hacer mejor, pero más no. Mi junta lo ha dado, lo está dando y lo dará todo. Les doy las gracias a todos mis compañeros, colegas y amigos miembros de Junta y comisiones del COEC, por poder trabajar con compañeros tan comprometidos y trabajadores.

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http://www.gacetadental.com/2017/04/los-refugiados-tienen-derecho-a-la-salud-bucodental-64785/

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