Los orígenes del cepillo de dientes

Ya que estamos aprovechando el verano para hablar de historia, uno de los temas que suele suscitar curiosidad es el origen del cepillo de dientes. Hay varias teorías sobre el comienzo del uso de dispositivos para el cepillado de dientes, pero hay que mirar muy lejos en el pasado para las primeras evidencias de la higiene oral.

Hay hallazgos de cepillos de dientes que datan de hasta 3000 años antes del nacimiento de Cristo. Esto hace que este dispositivo sea uno de los más antiguos todavía utilizados por el hombre, superado apenas por unos pocos más, como la rueda. En tumbas egipcias se hallaron “palos o varas para masticar”, fabricados a partir de ramitas de los árboles, machacando unos de sus extremos hasta ablandarlos. Los extremos de estas varitas se moldeaban en forma de filamentos para que fueran aptos para las encías, teniendo más o menos la forma del palillo de dientes. Estas varitas también se frotaban contra los dientes para servir como una forma de higiene oral.

Sin embargo la creación y primera aparición del cepillo de dientes tal y como hoy lo conocemos, se le atribuye a los chinos de finales del siglo XV. Aunque se piensa que el cepillo de dientes puede ya haber existido desde antes de esta fecha, pues en Japón ya andaba circulando dicho artefacto para el cuidado de los dientes. Se dice que un maestro zen japonés llamado Dogen al viajar a China, “vio a a algunos monjes limpiar sus dientes, con cepillos hechos de cerdas de caballo cocidos a mangos de hueso de buey”. La manera en la que se fabricaban estos cepillos, era extrayendo manualmente las cerdas de los cuellos del jabalí de los climas fríos de Siberia y China, ya que al vivir estos animales en bajas temperaturas su pelaje se volvía duro y crecía con mayor consistencia. Al extraer las cerdas de los cuellos del jabalí, estás se fijaban a mangos hechos de huesos o de bambú. Tiempo después, se empezaron a crear otros cepillos dentales, utilizando otros pelajes de animales diferentes como el del cerdo, del caballo y de tejón y al mismo tiempo, se utilizaban también diferentes mangos hechos de marfil y de madera.

Cepillo de dientes antiguo - PeterPate

No fue hasta en los primeros inicios del siglo XX, con la invención del Nylon por parte de Wallace H. Carothers, cuando se sustituiría las cerdas de animales por este novedoso invento. El Nylon a diferencia de las cerdas de animales qué normalmente se empleaban, es más resistente, flexible y brinda un mejor cepillado, evitando la contaminación por bacterias haciendo qué el cepillo se seque más rápido. Así mismo, las cerdas de Nylon se quedan mejor adheridas al mango del cepillo, evitando desprendimientos al momento de usarlo. Fue entonces cuando en 1938 apareció el primer cepillo de dientes parecido al de nuestros días, bajo el nombre de “cepillo milagro”, el cual daba una buena higiene, pero a pesar de ser popular y mejorado tenía el problema de que sus cerdas eran duras al contacto y qué incluso llegaron a lastimar un poco las encías por lo cual no fue muy recomendado por los dentistas.

Aunque no fue perfecto del todo este nuevo cepillo de dientes, con el tiempo se empezaron a buscar nuevas perfecciones a las cerdas de Nylon para qué estuviera de acuerdo a las necesidades de las personas. Fue entonces cuando en 1950 apareció el cepillo dental “Park Avenue” de Dupont, qué mejoro las cerdas haciéndolas más suaves qué del original, facilitando más fácil la limpieza de los dientes y sin ninguna molestia, haciendo de este también más barato y accesible para más personas.

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