Dres. José Luis Cebrián, Lola Temprano y Laura Clemente promotores de un programa de salud oral para pacientes oncológicos

En Radmedica nos gusta ver iniciativas como esta, que buscan mejorar la calidad de vida a través del cuidado de la salud bucodental de los pacientes oncológicos. Profesionales de la Atención Primaria y Hospitalaria se han unido para hacerlo posible. Tres de sus impulsores nos cuentan los detalles de esta iniciativa que puede suponer todo un revulsivo para una profesión odontológica que no atraviesa por su mejor momento.

—¿Cómo surgió la idea de poner en marcha este Programa de Salud Bucodental para Pacientes Oncológicos en el Hospital La Paz de Madrid?

—La iniciativa surgió fruto de la estrecha relación que tenemos un grupo de profesionales de Atención Primaria y Atención Hospitalaria de la Comunidad de Madrid. Desde el año 2000 estábamos colaborando en la realización de cursos, haciendo lo que se denomina «continuidad asistencial». Así, hace tres años entre todos nos planteamos que teníamos un problema con los pacientes oncológicos, no solo los de la cavidad oral, cara o cuello, sino enfermos de cáncer en general. Muchos pacientes solían venir dirigidos directamente desde su médico de cabecera o los propios oncólogos al servicio de Cirugía Maxilofacial para realizar tratamientos que eran puramente odontológicos. La cuestión que nos planteábamos no era no atender a los pacientes en el hospital, sino que el camino más natural y fácil entendíamos que era la coordinación con la Atención Primaria.

Asimismo, cuando nosotros operamos a un paciente con un tumor de lengua, encía o paladar el hecho de que el paciente llegue al quirófano con una buena salud bucodental nos ayuda mucho. Hay veces que nos vemos obligados a extraer piezas que podían haberse salvado y no se han tratado porque los pacientes no han tenido una valoración odontológica adecuada.

A través de este programa, en el hospital tratamos, en la medida de nuestras posibilidades, a los pacientes oncológicos. No podemos realizar empastes o prótesis, pero sí extracciones o higiene oral, e indicarles los tratamientos que se les pueden hacer fuera. Si un paciente llega a su odontólogo diciendo que se tiene que hacer una endodoncia o cualquier otro procedimiento odontológico y que está en tratamiento por cáncer puede provocar un cierto miedo en el profesional. No obstante, si ya viene desde el hospital referido con una hoja de derivación, el odontólogo puede entender que se trata de un procedimiento que se puede hacer con seguridad.

Así, partiendo de la base de que los pacientes oncológicos precisan de una mayor actuación en materia de prevención, educación, preparación previa a cirugía, mantenimiento postquirúrgico y/o durante la radioterapia por parte de un profesional de la Odontología, propusimos la integración de un equipo de salud bucodental en el Servicio de Cirugía Maxilofacial del Hospital La Paz.

—¿Fue difícil materializar y poner en marcha la idea?

—Los trámites administrativos fueron laboriosos. Primero, se propuso a la Dirección Asistencial de Atención Primaria; después, a la gerencia del hospital y a la Dirección de Continuidad Asistencial. A pesar de este largo recorrido, hemos encontrado apoyos en todas partes.

—Desde su arranque, el programa se está ejecutando en el Hospital La Paz. ¿Está previsto que siga así en el futuro?

—En un principio, hasta que el programa esté más asentado entendimos que lo mejor era que los profesionales involucrados estuviéramos lo más cerca posible; incluso el propio paciente entiende más la atención conjunta y completa.

No obstante, cuando el programa esté más extendido, como es nuestro deseo, cada odontólogo en el centro de salud podrá atender y dar las prestaciones necesarias a los pacientes oncológicos de su zona.

Por el momento, estamos en una fase piloto. Una vez evaluados los resultados, lo ideal es universalizarlo a todos los odontólogos de nuestra área de influencia.

—¿Existen programas similares en otros puntos de la geografía española?

—Pensamos que es un programa pionero. Existen algunas iniciativas particulares tanto en Madrid como en otras provincias. Por ejemplo, en el Hospital Gregorio Marañón se hacen prótesis sobre implantes a pacientes oncológicos de cavidad oral. En Valencia, José Vicente Bagán, desde el hospital y la universidad, ha hecho mucho en ciertos aspectos relacionados con pacientes oncológicos a través de sus estudios sobre los bifosfonatos. En Sevilla, José Luis Gutiérrez ha impulsado también proyectos muy interesantes. Pero creemos que lo que nos diferencia es la gran implicación de la Atención Primaria y la universalización hacia cualquier paciente oncológico –no necesariamente con cáncer de cavidad oral, cabeza y cuello–, que presente un problema bucal. Nuestro objetivo es que todos encuentren una respuesta.

—¿En qué fase de la enfermedad se atiende al paciente oncológico?

—Nuestra intención es cuidar al paciente oncológico desde el mismo momento del diagnóstico, pasando por la cirugía, los tratamientos con radioterapia o quimioterapia, así como también tras la finalización de los mismos. Todo ello con la intención de mejorar su calidad de vida. Poner el campo odontológico en el nivel que se merece, ya que en el caso de pacientes con cáncer la atención oral se coloca en un segundo plano y se descuida.

Desde nuestro punto de vista, es un proyecto importante para la profesión, más por el momento actual que esta vive: la plétora, la mercantilización… todos esos elementos que parecen que han sacado a la Odontología de las Ciencias de la Salud. Creemos que proyectos como este dignifican la profesión. Además de bonito es necesario. A pesar de que siempre se dice que en la sanidad pública no se pueden hacer muchas cosas, lo cierto es que se puede hacer mucho más.

La Odontología es una Ciencia de la Salud y esto parece que se está olvidando. El profesional, en ocasiones, mira más hacia su satisfacción personal, que hacia la de sus pacientes. Está en nuestras manos cambiar esta situación. Tenemos que llegar a la población para que vea cómo le podemos ayudar a mejorar su calidad de vida. Hacerles ver el papel fundamental de una buena salud oral en la salud general. Como profesión sanitaria, somos muy desconocidos por la población y tenemos un granito de arena muy importante que aportar en la salud.

El objetivo de los promotores del programa es atender a unos quince pacientes semanales.

—¿Cuántos profesionales estáis involucrados en esta iniciativa?

—Además de Laura, Lola, yo mismo –dice José Luis Cebrián– y el jefe de servicio, Miguel Burgueño –el cual nos ha mostrado todo su apoyo–, hemos conseguido que una higienista del centro de salud se traslade hasta La Paz. En general, toda la sección de oncología de Cirugía Maxilofacial, cinco personas, está apoyando el proyecto; al igual que los médicos de radioterapia, que han respondido de manera excelente a esta iniciativa.

También hemos intentado implicar a las universidades. La profesora Rocío Cerero está trabajando en un estudio con unos dentífricos especiales para este tipo de pacientes. Y también estamos ahora tratando de implicar a los profesionales de la nutrición pues también juegan, a través de la alimentación, un papel importante en la salud oral de la población.

—Desde septiembre, cuando el programa empezó a dar sus primeros pasos, ¿cuántos pacientes se han integrado en el mismo?

—Nuestro objetivo es poder atender al menos a quince pacientes semanales. Las primeras semanas estábamos viendo a tres o cuatro pacientes, pero hay días que vienen entre 10 y 12. A medida que vamos dando a conocer el programa a los profesionales del hospital el número de pacientes crece.

A pesar de que llevamos poco tiempo operativos, la gente ha visto que funciona. No obstante, para evaluar resultados nos hemos dado como plazo un año.

—¿Cuál es la procedencia de los pacientes que están pasando por el programa?

—Los pacientes vienen derivados de Oncología Médica, Radioterapia, Otorrinolaringología, Cirugía Maxilofacial y algunos pacientes nos los deriva la primaria, a través de los mecanismos de sospechas de malignidad.

—¿Qué costes tiene este proyecto?

—No es un proyecto caro y desde luego hablamos de un coste eficiente a la larga. La reducción del gasto médico que pueden implicar unos cuidados orales preventivos es muy importante. Si en el primer escalón de la sanidad –dentista de área- al paciente le solucionas el problema el ahorro es importante.

Hace unos meses acudimos a una conferencia del Dr. José Luis Gutiérrez sobre el coste que suponía al sistema el tratamiento de un paciente oncológico de cavidad oral. Entre las medidas que proponía para mejorar la relación coste-beneficio, se encontraban mejorar la prevención, el diagnóstico y el soporte antes durante y después del tratamiento. Este programa cumple los tres objetivos.

—¿El programa destaca el papel fundamental del dentista, tanto de la Sanidad pública como de la privada, en la detección de casos de cáncer en la cavidad oral?

—Al paciente oncológico hay que conocerle, hay que perder el miedo a la patología por la vía del conocimiento, recuperando la imagen del odontólogo como profesional de la salud.

El dentista de Atención Primaria es un profesional que está formado y preparado, que acude a cursos de formación continuada que le capacitan para detectar estas patologías. Pero es cierto que hay un problema: el paciente suele ir antes a su dentista privado que al del centro de salud, quizás porque desconoce realmente su papel.

El dentista en su consulta privada debe también orientar al paciente. En lugar de decirle que se vaya por urgencias a un hospital, donde le va a atender un médico de guardia que no está acostumbrado a explorar la cavidad oral, le tiene que remitir a su dentista de cabecera. Tenemos la herramienta de sospecha de malignidad, donde se cuelga y notifica cualquier lesión sospechosa. En el hospital revisamos esto cada dos días y en menos de una semana el paciente está siendo valorado por un cirujano maxilofacial. Para este tipo de casos, no hay lista de espera en la sanidad pública.

Derivar pacientes no es una limitación, es un dato de calidad si la derivación es buena.

http://www.gacetadental.com/2017/02/proyectos-como-este-dignifican-la-profesion-63653/

 

 

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