¿CÓMO SURGIERON LOS DENTISTAS EN ESPAÑA?

http://blog.vitaldent.com/historia-de-la-odontologia-como-surgieron-los-dentistas-en-espana/

Si todos tenemos miedo hoy en día a ir al dentista, no tiene nada que ver con lo que suponía ir en la Edad Media a que te sacaran una muela. Para empezar la persona a quien debías acudir era al barbero, el barbero flebotomiano, que lo mismo te cortaba el pelo o te daba un masaje, que te trataba una fractura o te hacía un sangrado.

En esa época el barbero sangrador también acudía a las casas de las parturientas si era requerido por la comadrona para que la ayudase. Este barbero sangrador, como su nombre indica, se encargaba de hacer sangrados que no era más que cortar en la carne del paciente para aliviarle dolores, extraer la parte afectada o aplicar una sanguijuela en su caso.

Fue durante el siglo XIII cuando se constituyó el gremio de los barberos sangradores, para estructurar los conocimientos de esta disciplina. Los gremios elegían a sus propios alcaldes que ejercían la labor de jueces cuando había un conflicto dentro del gremio.

Después, ya en la época de los Reyes Católicos, fue cuando se regularizó por ley.  Entonces en 1500 se fundó el Protobarberato, formado por barberos mayores que examinaban y acreditaban a los barberos sangradores diferenciándolos de los barberos comunes. De esta forma ningún barbero sangrador podía ejercer su oficio sin su licencia de oficios sanitarios correspondiente.

En esos días el barbero tenía su “clínica” en la planta de abajo de su casa y vivía con su familia en la planta superior. A veces un aprendiz también vivía con él para aprender el oficio. El barbero sangrador supervisaba también al barbero como tal.

El Tribunal del Protomedicato regulaba los oficios de físicos, cirujanos, boticarios, especieros y herbolarios y ensalmadores. Los funcionarios que formaban parte de este tribunal eran alcaldes examinadores mayores de todos los barberos del Reino. Se crean también los Protobarberos dependientes de este tribunal.

Alrededor de 1800 se crean las Reales Escuelas para examinar a los cirujanos y se suprime el Protomedicato. Así es como se llega finalmente a las Facultades de odontología para formar y examinar a los profesionales de este oficio.

En esta época además de extraer piezas dentales el dentista hacía limpiezas bucales, empastes con oro, plata o plomo en los agujeros de las muelas, ponía dientes artificiales y dentaduras enteras o parciales. Además disponía de un compuesto hecho a base de opio para blanquear los dientes.

A día de hoy el universo de los dentistas ha sufrido un cambio de 180 grados. Así que, cuando pensemos en ir a nuestro dentista y nos entre miedo, recordemos que hubo una época en que fue mucho peor.

34235

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *