Breve historia de la anestesia local

El dolor y la enfermedad han acompañado al hombre a lo largo de toda su historia, desde el inicio de la humanidad has existido una gran cantidad de remedios para controlar el dolor, desde la utilización de productos que la naturaleza ofrece, asi como la aplicación de técnicas rudimintarias para mitigarlo. En Europa durante el siglo XVIII aparecieron dos corrientes originales frente al dolor, una llamada mesmerismo, que se basaba en un dudoso poder curativo de las manos, y otro fundamentada en los avances de la química moderna, concretamente en el campo de los gases.

Fue el doctor odontólogo Horace Wells quien comenzó a utilizar el óxido nitroso como anestesia, después de habérselo visto utilizar al autotitulado profesor y químico Gardner Q. Colton en sus espectáculos, los cuales consistían en administrar este gas a voluntarios del público. Esto los ponía en un estado de euforia y excitación, y perdían sus inhibiciones, lo cual deleitaba al público. En una ocasión, uno de los voluntarios bajo el efecto del gas se hirió y el doctor Wells observó que no sentía dolor. Con base en ésto decidió comprobar en sí mismo si el óxido nitroso eliminaba el dolor y el 11 de diciembre de 1844, tras aspirar el gas, su ayudante John Riggs le sacó una muela, sin que Wells se quejara. Más adelante, el 16 de octubre de 1846, en Boston, fue William Morton, ayudante de Wells, quien realizó una exitosa demostración del uso de la anestesia al aplicársela a un paciente del doctor John Collins Warren.

historia anestesia local

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *