¿Qué es el frenillo labial?

Un artículo del Dr. Javier Polanco para asisccmaxilo.com

Frenillo labial

El frenillo labial es una estructura normal que consiste en un pliegue de la mucosa del labio localizado en la línea media , que une por un lado la superficie interna del labio y, por otro, la encía en la línea media. Normalmente, el frenillo del labio inferior es más pequeño que el del labio superior.

En algunos niños a partir de los 2 años es posible apreciar un frenillo hipertrófico (más grueso), que se inserta más abajo de lo normal y se mete en profundidad entre los dos incisivos centrales superiores, produciendo una separación de éstos (diastema interincisal).

El frenillo labial superior de implantación baja produce principalmente un problema estético de diastema interincisal. En casos extremos, puede generar también dificultad para mover el labio superior o alteraciones de la fonética del paciente produciendo un sonido balbuceante o de silbido por el espacio existente.

Los frenillos van a ir cambiando de forma, tamaño y posición a medida que el reborde alveolar del niño va creciendo, disminuyendo en extensión e importancia por la presión que realiza la erupción de los dientes definitivos. Por este motivo, lo que puede parecer un frenillo anormal a los cuatro años de edad, se puede volver normal a los 8 ó 10 años.
De hecho, el diastema interincisal superior es habitual en el 98% de los niños entre los 6 y 7 años, pero entre los 12 y los 18 años aparece sólo en el 7%.

La tracción del labio superior hacia arriba y hacia delante puede ser una prueba diagnóstica útil: si el segmento interdental se isquemiza (blanquea por falta de riego), es probable que el frenillo no se corrija con el tiempo y sea necesario operarlo.

Salvo en los casos muy severos, la repercusión es exclusivamente estética (separación de los incisivos centrales). Esta separación, además, suele corregirse espontáneamente por la presión que realizan al salir los incisivos laterales y los caninos permanentes, que tiende a cerrar el espacio y reposicionar el frenillo hacia arriba, que termina atrofiándose.

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