La caries de la primera infancia, o caries del biberón

Extraido del texto de los profesores M. Sánchez Molins y Ustrell Torrent
Imágen de allkidsjungle.com

Caries del biberón

La caries del biberón es la aparición brusca de caries en los incisivos superiores, caninos y molares temporales, relacionada con la succión prolongada del chupete o biberón impregnados de sustancias cariogénicas. Una característica importante es la no afectación de los incisivos inferiores, debido al papel protector de la posición lingual durante la succión.

En los años treinta, se definía esta enfermedad como les dents noire de tout-petits, es decir, los dientes negros de los niños pequeños, haciendo referencia al aspecto de las lesiones.

Uno de los problemas en el diagnóstico de la caries del biberón es la falta de consenso en su definición. Algunos autores la definen como la afectación de todos los incisivos superiores; otros, como la afectación de como mínimo dos dientes superiores, y otros, como la afectación de más de tres… En cualquier caso, la definición más utilizada y aceptada es la inglesa: «La caries del biberón es la presencia de caries en la cara labial o palatina en más de dos incisivos superiores»

La caries ocurre cuando se le dan al bebé líquidos azucarados y se le dejan en la boca durante largos periodos. Muchos líquidos dulces, incluyendo la leche, el jarabe y el zumo de frutas, causan problemas. Las bacterias en la boca usan estos azúcares como alimento y en consecuencia producen los ácidos que atacan los dientes. Cada vez que un niño bebe de estos líquidos, los ácidos pueden atacar durante 20 minutos o más. Tras muchos ataques, se pueden formar caries en los dientes.

No es sólo lo que se pone en el biberón del niño lo que causa las caries, sino con qué frecuencia y durante cuánto tiempo. Darle a un niño un biberón con un líquido azucarado muchas veces al día no es buena idea. Permitir al niño dormirse con un biberón en las siestas o por la noche puede también hacer daño a sus dientes.

Para prevenirla se aconsejan las siguientes prácticas:

  • Utilizar cuanto antes el vaso o taza en vez del biberón.
  • Usar pasta de dientes fluorada. Además, se enseñan técnicas de cepillado.
  • No dar al niño alimentos ni bebidas azucaradas.
  • Usar medicamentos (jarabes) sin azúcar.
  • Visitar al dentista a partir de la erupción de los dientes temporales.

Estos programas de educación bucodental empiezan cuando el niño tiene alrededor de seis meses.

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