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«La Odontogeriatría debería ser una asignatura obligatoria»

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Dr. Javier Gómez Pavón, Jefe del Servicio de Geriatría del Hospital Universitario «San José y Santa Adela»

Lleva años trabajando por y para los pacientes más mayores, un colectivo en el que, si cabe más que en otros, una adecuada salud bucodental es la llave de una buena calidad de vida. Para conseguirla, en el hospital Univeritario de la Cruz Roja «San José y Santa Adela», donde dirige el Servicio de Geriatría, cuentan con un programa de telemedicina específico: «Odontogeriatría móvil».

—El Consejo General de Dentistas premió en diciembre la labor del Servicio de Geriatría del Hospital Universitario de la Cruz Roja «San José y Santa Adela» que usted dirige. ¿Qué ha supuesto para usted y su equipo la concesión de este premio?
—Ha sido un gran refuerzo para continuar trabajando tanto a nivel asistencial como docente e investigador en la línea de mejora de la salud bucal de nuestros adultos mayores frágiles. Además es un gran honor que seamos el primer Servicio de Geriatría galardonado con dicho premio.

Como ya ha ocurrido en otras líneas de trabajo, el Hospital de Cruz Roja en el campo de la salud de los mayores sigue innovando, preocupándose, sobre todo, por la persona mayor más vulnerable, frágil y débil para reclamar sus derechos y su calidad de atención. Me gustaría aprovechar para agradecer al Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (COEM) y, especialmente a la profesora Marisol Ucha, su apoyo en todas las iniciativas compartidas con el Servicio y con la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. Sin lugar a dudas sin esta colaboración el resultado habría sido muy diferente.

—¿Cuántos profesionales se integran en este servicio hospitalario y qué perfiles tienen?
—El Servicio de Geriatría del Hospital Universitario de la Cruz Roja está acreditado tanto para la docencia MIR en Geriatría como para la docencia universitaria de pregrado de Medicina (Universidad Alfonso X el Sabio). Dispone de 13 médicos adjuntos especialistas en Geriatría y 20 residentes de diferentes años. Además, todos los días acuden seis alumnos de Medicina de los diferentes cursos (tercero, cuarto, quinto y sexto). De igual modo siempre tenemos rotando con nosotros dos MIR de la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria, además de dos o tres MIRs de otros hospitales que rotan por nuestras diferentes unidades.

Somos uno de los pocos servicios de la Comunidad de Madrid y de España con todos los niveles acreditados de la especialidad de Geriatría: Unidad de Agudos, Unidad de Recuperación Funcional con una unidad especializada de Ortogeriatría, Hospital de día, Hospitalización Geriátrica domiciliaria, Consultas Externas, a las que nuestro hospital añade la Hospitalización Geriátrica Residencial y las consultas de Neurogeriatría y Cardiogeriatría.

Anualmente vemos y tratamos a más de 3.000 ancianos, todos ellos con perfil de adulto mayor vulnerable, complejo, con problemas habituales de abundante polifarmacia, comorbilidad, movilidad y problemas psicosociales.

—¿Cuáles son los principales problemas bucodentales que presenta el paciente geriátrico? ¿Cuáles son las patologías que más frecuentemente ven en la consulta?
—La detención de los problemas bucales va a depender del nivel asistencial donde se encuentre el paciente, y habitualmente tanto el personal de enfermería como médico tienen muy presente el cuidado de la boca, ya que «una boca enferma va unida a un anciano frágil enfermo». Disponemos de protocolos específicos por parte de enfermería para el cuidado de la boca y que no se deteriore su alimentación y con ello todos los marcadores clínicos.

De igual modo disponemos de un programa de Telemedicina específico que se denomina «Odontogeriatría móvil», en consultas externas a tiempo parcial, para que nos indiquen el tratamiento a seguir y donde el equipo envía una foto de la boca junto con su descripción al odontólogo. Cuando el paciente puede trasladarse a su consulta se le cita y el paciente acude directamente de forma preferente. Si el paciente se encuentra muy incapacitado, generalmente con deterioro cognitivo grave (demencia) y no puede acudir a consulta, y el tratamiento es la extracción de piezas dentarias o restos radiculares realizamos el ingreso programado por la mañana en nuestro hospital para que, con anestesia general débil, el odontólogo pueda realizar su trabajo en quirófano. Dependiendo del paciente, este se irá al día siguiente o la misma tarde.

Este programa ha mejorado la calidad de vida de muchos pacientes geriátricos –tanto de residencias como de domicilios– con graves problemas bucales (odontalgia), lo que les provocaba trastornos alimentarios, de conducta e infecciones con frecuente uso incluso de fármacos opioides y psicótropos como neurolépticos, y que acudían de forma frecuente a las urgencias de los hospitales. Con el programa todo esto ha disminuido lo que le hace coste-eficiente, pero, sobre todo, hemos aliviado, de forma significativa, el sufrimiento de estos pacientes vulnerables.

—¿El cuidado oral del colectivo de personas mayores ha mejorado generacionalmente?
—El cuidado oral de todos los ciudadanos españoles es todavía una tarea pendiente. Es cierto que cada vez más las personas de todas las edades están más concienciadas sobre las ventajas de la prevención y el mantenimiento de una buena salud oral, acudiendo de forma periódica al odontólogo y con buenos hábitos de cuidado bucal.

El envejecimiento es algo dinámico no estático, por lo que las personas que están envejeciendo ahora presentan mejores hábitos y mejor salud bucal. Las personas que ya están dentro del envejecimiento arrastran la salud bucal previa que no era preventiva, solo curativa, cuando la enfermedad ya habría dañado el diente y muchas veces el tratamiento es ya la extracción. En esta generación de edades entre los 75-85 años cada vez más los implantes están reemplazando a las prótesis que también envejecían, como sus dueños, pero que no eran recambiadas…

Por último, el envejecimiento del envejecimiento, es decir, los muy mayores (85 años o más), en general, arrastran las consecuencias de la mala salud bucal que han sufrido en su juventud y edad adulta (guerra civil, años de escasez, etc.) y son los que peor salud bucal muestran con prótesis inadecuadas, restos de raíces dentales, piezas cariadas, enfermedad periodontal, etc.

—¿Cómo ha afectado la crisis económica a la salud bucodental de nuestros mayores?
—La crisis económica afectó a todos los niveles y sectores de la población española y la salud oral también se vio perjudicada. Muchos tratamientos dejaron de realizarse por la dificultad económica de las personas mayores que durante la crisis fueron en numerosos casos el apoyo económico de sus hijos y sus familias.

—¿Existen programas específicos de ayudas económicas para este colectivo en materia de salud oral?
—Se dispone de algunas ayudas sociales para los más desfavorecidos, pero el trámite es engorroso a través de la recolección de informes y demás papeleos por parte de trabajo social que, sobre todo, dilata la necesidad de actuación generalmente urgente que tiene el paciente.

—¿Es posible cambiar los hábitos en este tipo de pacientes (higiene, alimentación,…)?
—Sí, a pesar de lo que se pudiera creer, las personas mayores también pueden cambiar sus hábitos, pero hay que realizar programas específicos de prevención para esta tipología de pacientes, que son muy diferentes al resto de la población; planes hacia personas mayores robustas y otros diferentes hacia personas mayores frágiles, en donde los hábitos de salud oral van a depender de sus cuidadores, ya sean sus familias o profesionales privados o públicos, que necesitan mucha, mucha formación al respecto.

—Además de su labor clínica, es usted profesor universitario, ¿está bien contemplada la Gerodontología en los planes de estudio?
—En el Grado de Medicina que coordino en la Universidad Alfonso X el Sabio (UAX) la salud oral está contemplada en Fisiología Humana, donde una de las competencias es la exploración de la cavidad oral, y en procedimientos médico-quirúrgicos donde en cada patología hay repercusión sobre la salud bucal. Pero no existe ninguna asignatura al respecto y solo la asignatura de Geriatría, que en la mayoría de las universidades es optativa, tiene en su programa competencias específicas de salud oral en las personas mayores.

En el Grado de Odontología, aunque se enseñan en las diversas asignaturas algunas especificaciones del anciano, no existe una asignatura como Odontogeriatría, que, desde luego, dada la importancia de este colectivo, debería ser obligatoria.

 

La formación en Gerodontología hoy en día es a través de los másteres universitarios, afirma el Dr. Gómez Pavón.

—¿Cómo formarse adecuadamente para tratar a pacientes ancianos?
—El tratamiento de personas mayores necesita cada vez más de una especialización tanto en el área médica como en Enfermería, Terapia Ocupacional, Fisioterapia, Trabajo Social y, cómo no, en Odontología. Y no solo por motivos cuantitativos (constituyen uno de los mayores grupos poblacionales a atender) sino cualitativos (constituyen una población muy heterogénea con necesidades muy diferentes al resto de la población para las que los profesionales con formación tradicional no están del todo bien preparados). Los profesionales españoles están perfectamente cualificados para tratarles con una formación tradicional exquisita, pero si tuvieran la formación específica geriátrica podrían darle ese plus de eficiencia y de calidad de atención que el siglo XXI está demandando para esta población vulnerable.

Actualmente la formación en Gerodontología es a través de másteres reconocidos en las diferentes universidades.

—¿Cómo afrontan el progresivo envejecimiento de la población española?
—Primero no considerar al envejecimiento como una carga sino como una oportunidad. Envejecer es un destino que nos afecta a todos y es nuestro objetivo, para ello estamos luchando todos los días, aunque seamos inconscientes de ello.

El envejecimiento debería de ser una línea estratégica para todos los gobiernos, la protección al mayor al igual que lo es al menor o al discapacitado. Un país es más desarrollado cuanto más se preocupe por las poblaciones vulnerables y entre ellas están los adultos mayores frágiles.

—¿A qué retos se enfrentan los profesionales «especializados» en Gerodontología?
—El principal reto es su reconocimiento por el resto de profesionales con medidas que muestran eficiencia en su actuación, sobre todo, centradas en la prevención además del tratamiento. Un reto es la persona mayor vulnerable incapacitada con grave deterioro cognitivo, que depende absolutamente de sus cuidadores y además muy frecuentemente no se deja administrar los cuidados (cierra la boca, muerde, etc)… Estos pacientes a cualquier edad (lo mismo ocurre con disminuidos psíquicos profundos) son el extremo de la vulnerabilidad y los que en teoría estamos sanos debemos de garantizar su salud.

 

 

 

 

 

 

 

 

Cómo prevenir, detectar y tratar la gingivitis.

Closeup portrait young woman with sensitive tooth ache, crown problem about to cry from pain, touching outside mouth with hand, isolated white background. Negative emotions, facial expression, feeling

   

Se trata de un grupo de trastornos que afectan a los tejidos que sostienen los dientes. Se producen por acción de las bacterias que se acumulan sobre los dientes, encías, restauraciones etc., formando una fina capa conocida como placa dental o biofilm dental. En el caso de que la infección producida por estas bacterias afecte sólo a la encía, causan un proceso inflamatorio «reversible» denominado gingivitis. Pero si la infección se mantiene mucho tiempo y/o se asocia a otros factores de riesgo, puede progresar (en aquellas personas más predispuestas) a periodontitis.

Esta es una infección más profunda en la que se produce una destrucción del hueso que sujeta al diente, un proceso irreversible que además puede elevar el riesgo de aparición e influir en la evolución de otras enfermedades sistémicas (al afectar a otras partes del cuerpo situadas fuera de la cavidad oral). Por eso, según subraya la Dra. Regina Izquierdo, periodoncista y vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), «es fundamental prevenir la gingivitis o, en caso contrario, detectarla y tratarla lo antes posible».

Un signo de alarma que puede advertir sobre la presencia de este trastorno es el sangrado de las encías. Y es que, como recuerda Regina Izquierdo, «una encía sana no debe sangrar y, si lo hace, es porque algo no va bien».

La mayoría de los pacientes atribuye el sangrado al hecho de cepillarse con un determinado tipo de cepillo (más duro) o a la técnica empleada (con mayor fuerza), sin saber que la causa del sangrado es una enfermedad de sus encías y que debe ser tratada. «El sangrado de las encías es un signo de inflamación y de enfermedad», sentencia la representante de SEPA.

El sangrado de las encías es un signo de inflamación y de enfermedadRegina Izquierdo

Si tenemos gingivitis, la encía parecerá enrojecida (y no rosa), hinchada, brillante (perdiendo el punteado con aspecto de piel de naranja que caracteriza a la encía sana) y que sangra al cepillarse, al morder ciertos alimentos o incluso de manera espontánea (por la noche, mientras dormimos al mezclarse con la saliva llegando a manchar la almohada de la cama). Estos cambios suceden como consecuencia del aumento de la vascularización en la zona, si bien no se producen siempre en todos los pacientes.

En este aspecto hay que hacer especial hincapié en el hecho de que si se es fumador estos signos suelen no ser tan evidentes, puesto que por efecto del tabaco la gingivitis queda camuflada, lo que dificulta su detección precoz. Así pues, dado que este hábito nocivo triplica el riesgo de sufrir enfermedades periodontales, « si eres fumador piensa que con una simple visita al dentista será suficiente para detectar la presencia de niveles inadecuados de placa bacteriana e inflamación gingival», aconseja la Dra. Izquierdo.

¿Se puede prevenir la gingivitis?

Sí, de forma muy sencilla. La base de la prevención es la realización de una adecuada higiene dental diaria, idealmente bajo un adecuado asesoramiento y siguiendo recomendaciones específicas para cada persona. Una vez que ha aparecido la enfermedad, pueden ser necesarios tratamientos específicos en la consulta dental con el fin de eliminar las bacterias que se depositan en la cavidad oral, así como crear las condiciones adecuadas para que éstas no se acumulen en exceso y para que la enfermedad de las encías se pueda mantener controlada a largo plazo.

Cuidados básicos

Como cuidados básicos que se deben seguir para evitar que aparezca una enfermedad de las encías y asegurar el mantenimiento de una óptima salud bucodental, se aconseja aplicar la conocida como «Regla del 2».

Para conseguir una higiene bucodental adecuada es preciso cepillarse dientes y encías durante unos 2 minutos, al menos 2 veces al día, y con visitas periódicas de revisión y mantenimiento en la clínica dental al menos 2 veces al año.

Smiling kid child girl brushing teeth in bathroom

Miedos y actitudes de los niños ante el dentista

A todos nos pasa y nos ha pasado siendo niños: el temor a ir al dentista es muy común. Por ello os aconsejamos leer este artículo que habla sobre ello:

Lo normal es que los niños se porten razonablemente bien a la hora de acudir al odontólogo. No obstante, conocer las causas que puedan hacer que tengan cierto temor nos permitirá ayudarles a superarlo:

  • El miedo de los padres: No olvidemos que los niños aprenden por modelado, es decir, copian a sus adultos de referencia, que principalmente son su padre y su madre. Por eso es fundamental que los padres no tengan miedo a acudir al odontólogo, y que si lo tienen, no se lo trasmitan al niño.
  • El miedo al dolor: Muchos niños no acuden a la consulta hasta que hay un «problema grave», por lo que les duele, y están más focalizados en ese dolor. Lo ideal sería que los niños acudieran al dentista desde que son pequeños, que se hicieran revisiones periódicas para evitar complicaciones, y que se normalizara la visita al dentista, llegando a ser tan rutinaria como lo puede ser ir al pediatra.
  • El miedo a lo desconocido: Los niños, al igual que los adultos, pueden tener un cierto miedo a lo desconocido. El niño va a un sitio que no conoce, y no sabe lo que le van a hacer, por lo que es importante que el ambiente que perciba en la clínica sea positivo y agradable.• La experiencia previa:

Cuando ha habido malas experiencias previas, es cuando el niño puede desarrollar miedo o fobia al dentista, y ese temor le hace estar nervioso y no permitir que el profesional realice su trabajo.Dejando los posibles miedos a un lado, hay determinados niños que plantean dificultades derivadas de la conducta, como pueden ser:

  • Niños con TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad), a los que les cuesta estar quietos en el sillón dental.
  • Niños carentes de normas y de límites, que no tienen interiorizada la autoridad, y retan incluso al dentista.
  • Niños muy inseguros que a la mínima se asustan y no se ven capaces de «soportar» lo que les haga el odontólogo.
  • Niños con padres muy permisivos, que delegan toda la responsabilidad en el dentista, y no exigen una mínima colaboración al menor.

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http://www.gacetadental.com/2013/02/miedos-y-actitudes-de-los-ninos-ante-el-dentista-24112/

Tumoración bucal en un bebé. Desafío clínico

Hoy os presentamos un caso clínico en el que creemos que vale la pena profundizar, ya que supone un reto para mejorar la salud de los niños:

En la actualidad el diagnóstico y tratamiento de las tumoraciones bucales en niños constituye un desafío diagnóstico para el profesional. Es esencial realizar una historia clínica completa, así como una correcta exploración para determinar la benignidad o malignidad de la lesión y establecer un plan de tratamiento acorde a sus características. En este trabajo se presenta un caso clínico de una niña de raza caucásica, procedente de un embarazo múltiple de trillizos, que a la edad de 9 meses presentó un abultamiento en la parte posterior derecha del maxilar superior. Tras realizar el diagnóstico y las pruebas complementarias, se descartó que la lesión presentara indicadores de malignidad y se hizo un diagnóstico de presunción de quiste de erupción. El diagnóstico fue confirmado posteriormente por la evolución de la lesión, que desapareció espontáneamente de forma progresiva. A los 15 meses de edad, mostró un estadio de erupción normal tanto en la cronología como en la secuencia eruptiva.

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http://www.gacetadental.com/2016/05/tumoracion-bucal-en-un-bebe-desafio-clinico-59577/

Innovación 3D en el sector dental

Los avances en tecnología evolucionan a pasos de gigante, y está cambiando la forma de trabajar, e incluso relacionarnos. Esta tecnología también está ayudando a mejorar la calidad de vida de las personas. HP está a la vanguardia de esta tecnología, y ya es accesible al gran público, gracias a la 3D JetFusion, anunciada en Barcelona este año.

Con la introducción de las novedosas tecnologías CAD-CAM la imagen del sector dental ha ido cambiando tal como lo conocíamos, y las impresoras 3D favorecerán aún más estos cambios.

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