10 consejos para que los niños tengan unos dientes sanos (y II)

La semana pasada os presentamos la primera parte de un interesante artículo de Familia y mujer, que nos daba 10 claves para la salud bucodental de los más pequeños. Hoy completamos la lista con los 5 últimos consejos, ¡pero no por ello menos valiosos!

  1. Ser un buen ejemplo. Los niños suelen imitar el comportamiento de los mayores. Hay que compartir el momento del cepillado de los dientes con los hijos al menos dos veces al día, especialmente por la noche antes de dormir. El cepillado nocturno es el más importante, ya que mientras dormimos la salivación disminuye y los dientes están menos protegidos frente a las bacterias que producen las caries.
  2. Diversión. Se aconseja convertir el cepillado en algo “divertido”, acompañándolo con pequeños juegos para crear una rutina amena en los más pequeños.
  3. Limitar el consumo de dulces. No hay que eliminar los dulces de la dieta del niño, pero sí controlar y limitar su consumo, ya que aumenta el riesgo de sufrir caries.
  4. Reemplazar su cepillo de dientes. El cepillo de dientes del niño debe adecuarse a la edad del menor. Los padres también deben encargarse de cambiarlo cada tres meses, que es lo recomendado por los profesionales.
  5. Visitar al dentista periódicamente. Lo idóneo es que el niño acuda al dentista cuando haya cumplido los dos años y medio o tres o si ya tiene todos los dientes temporales. En ese momento el dentista podrá realizarle una primera exploración del estado de su boca y valorar si la dieta que lleva es correcta, así como la higiene dental. Lo más importante es que el niño acuda sin ninguna patología para que éste no asocie al odontólogo con dolor o miedo. A partir de los 7 u 8 años, los niños ya pueden hacerse una primera limpieza dental. Además, las visitas tempranas al odontólogo nos ayudarán a diagnosticar problemas como una mal posición dental o la mordida cruzada que en la edad infantil se pueden solucionar fácilmente gracias a la ortodoncia, mejorando así la sonrisa y la salud del niño, la masticación e, incluso, la fonación.

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